domingo, 22 de septiembre de 2013

UN REEMPLAZO PARA DIOS, TEATRO DE MARIONETAS



UN REEMPLAZO PARA DIOS, TEATRO DE MARIONETAS

 Sabemos que es un envidioso el adversario, que quiere tener todo, que no se sacia ni se conforma con nada, que aspira a poseer todo en la creación, y que incluso ni así se verá saciado, con el garante de que, todo lo que toca lo rompe, corrompe, estropea, destruye, aniquila y acaba muerto, simplemente porque lo consume, porque es un abismo, como un agujero negro en el espacio.

 Logra poner todo a su disposición porque obtiene que las almas así lo hagan, se lo entreguen o consagren. Esto lo hacen las almas cuando directa o indirectamente lo adoran a él.

 Hay almas que adoran a satanás y lo hacen directamente cuando saben quién es, éstas tratan con él y por alguna estupidez en el mundo hacen lo que él quiere, mientras que ellas creen que satanás hace lo que ellas quieren, ¿Realmente son tan idiotas que creen que satanás pueda hacerles caso?.

 Esas almas se desesperan por el oro, se excitan con éste y solo buscan acumular poder en el mundo. Por medio de éstas puede el adversario poner todo bajo su poder, a su disposición, tales almas solo son títeres de satanás.

 Hay almas que inconscientemente adoran a satanás, son aquellas que no lo reconocen, miran ni buscan, pero que, por ambición, dinero, poder, etc., hacen cualquier cosa, de manera que éste puede manipularlas y usarlas igual, pues no son diferentes, tienen todos los mismos gustos, perversiones, vicios, ambiciones, abominaciones, depravaciones, etc., que aquellas almas que lo adoran directamente y que son su perfecta imagen y semejanza.

 Por medio de sus siervos puede satanás estar presente en el mundo, puede poner todo a su disposición, pues su adoradores, siervos, súbditos, esclavos, etc., hacen lo que él quiere, de manera que los mueve como a marionetas para hacerlos hacer o no hacer según sus caprichos, ambiciones e intereses.

 Las almas deambulan por el mundo como encerradas, absortas, alienadas, evadidas, perdidas en sus pensamientos, verdaderamente enredadas en sí, en ese estado de confusión puede el adversario manipularlas, usarlas, hacerles creer cualquier cosa.

 Este poder hacerles creer cualquier cosa llega al punto tal que hasta les puede hacer creer cosas contradictorias entre sí sucesivamente, o incluso a la vez, poniendo de manifiesto tal situación el estado de incapacidad de las almas de ver, entender, siquiera de advertir lo que sucede, lo que es propio de las peores previsiones de G. Orwell en su novela distópica “1984”.

 Ha llegado a construir en el mundo el adversario por medio de sus adoradores, siervos, cómplices, esclavos, etc., un individualismo colectivo en el que las almas están totalmente encerradas, perdidas, evadidas, alienadas, permaneciendo indiferentes a la Verdad, alejadas de Dios, absortas en la realidad mas irreal jamás conocida.

 Esto significa que no hay cuento mas grande que la realidad actual, todo es farsa, escenificación, puesta en escena, los personajes internacionales no son otra cosa que artistas consumados por medio d e los cuales satanás logra mentir, engañar y hacer creer a multitudes sus embustes.

 Con tanta confusión, mentira, enredo de desconciertos, obtiene que las almas se atonte, agobien, no lleguen a apreciar el problema real, la ausencia de Dios, la falta de amo a Él, la causa primera de todos los males que es la rebeldía contra Dios, que es separarse de Él, prescindir de Él, encerrarse en sí y dedicarse a buscar lo que no se obtendrá nunca, un reemplazo real para Dios.

 Sabe el cerdo infernal que no puede ser él un reemplazo para Dios, por ello maneja un teatro de marionetas, tiene múltiples reemplazos para Dios, como si hubiese uno para cada ocasión, o uno a medida de cada uno, un sin fin de farsantes, embusteros, cuenteros, chantas, charlatanes, anticristos.

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