domingo, 19 de enero de 2014

ADÁN Y EVA, ¿QUÉ SIMBOLIZAN HOY?



ADÁN Y EVA, ¿QUÉ SIMBOLIZAN HOY?

 Estamos enredados, enroscados, atrofiados, con aquello que hemos generado, gestado, provocado, nos hallamos a merced de lo que elegimos, hicimos, de lo que continuamos eligiendo y haciendo.

 Queremos creer que renegar de Dios es impune o sin efectos, deseamos convencernos de que prescindir de Él no acarrea consecuencias, y encima, en el colmo de los delirios orgullosos, se enseña hasta en las religiones que Dios es tan bueno y extremadamente misericordioso que da asco por lo banal y parece un idiota.

 Ni siquiera comprendemos las mismas escrituras de las que nos pavoneamos conocer, aquellas que muchos adoran incluso, hasta en el lugar de Dios, como si fuesen algo tan sagrado que en altares debieran estar.

 La verdad es mas que simple y evidente, la maldición recayó sobre la serpiente instigadora de la rebeldía contra la Voluntad Divina, sin embargo las almas continúan cometiendo y actualizando ese pecado original, ese acto de rebeldía o desobediencia a Dios, volviéndose cómplices de la serpiente y haciéndose herederas de su maldición.

 Si no dejamos de ser cómplices de la serpiente, no vamos a dejar e padecer la desolación, la ausencia de Dios, al contrario, vamos a continuar corrompiéndonos, pudriéndonos en vida, entregando la miserable y escasa vida que aun conservamos a la muerte eterna.

 La serpiente antigua y homicida, satanás, el dragón, seducido por su ambición y desesperado por hacerse adorar, no dudó en demostrar su ser real, apareció como una maldita e inmunda serpiente a la mujer persiguiéndola, seduciéndola, encantándola, encandilándola.

 ¿Cómo pudo una repugnante serpiente seducir a la mujer?, ofreciéndole poder, sembrando la duda, despertando su curiosidad, generando su ambición. Seducida, encantada, encendida en deseos de satisfacer su ambición, la mjer no dudó en rebelarse contra Dios, y después tentó al hombre seduciéndolo, haciendo lo mismo que la serpiente.

 Simbólicamente en estos tiempos, la serpiente es la masonería, la mujer es el mundo y el hombre es la religión, el pecado original se ha actualizado, renovado, vuelto a consumar, la humanidad sucumbe ante la tinieblas que comienzan a imperar.

 En el pecado, en la rebeldía, Adán y Eva concibieron al hijo de la perdición, caín, luego, en el arrepentimiento y la penitencia, concibieron al hijo de la reparación, Abel.

 Simbólicamente caín es el anticristo y Abel es Cristo. Uno de los significados del anticristo es el nuevo orden mundial, el reinado de satanás en el mundo, y uno de los significados del Señor presente en el mundo, es Su Reino, El Reino de Dios, un Reino que no es de este mundo, ni como los de este mundo, un Reino espiritual.

Leer:







OBJETIVO Y ACTIVIDADES DE LOS MIEMBROS DEL PARTIDO INTERNACIONAL: http://jorgebelojo.blogspot.com.ar/2013/05/sin-templanza-en-el-corazon-y-en-el.html

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