jueves, 2 de enero de 2014

IMPUNIDAD DE satanás



IMPUNIDAD DE satanás

 Lo que le interesa al adversario, satanás, es que las almas se sientan, vean o crean, humilladas, despreciadas, odiadas, porque ahí es donde admiten responder de la misma manea, es ahí donde generan un deseo de venganza.

 A veces consigue u obtiene que unas almas odien a otras envolviéndolas con pensamientos o dándoles una interpretación de la realidad ciega y obtusa en la que éstas entienden que otras almas son las causantes de sus desgracias.

 A veces no obtiene tal cosa, entonces, intenta algo diferente, rodea o envuelve al alma que quiere atacar, la confunde y le hace creer que es o será odiada, entonces, ésta se hunde, encierra y abate en sí misma con miedo y preocupación.

 Ahí ya obtuvo lo que quería, que el alma no ame a Dios, se olvide de Él, reniegue de Su Voluntad y comience a valerse por sí misma haciendo cualquier cosa, incluso y especialmente aquello que el adversario le sugiere.

 Un motivo muy efectivo para satanás en tal sentido es sugerir a las almas que e hallan desamparadas de Dios, olvidadas de Él. A veces no lo dice con palabras no lo inspira con pensamientos, pero provoca una apreciación de la realidad en tal sentido aprovechando los hechos o acontecimientos.

 En tal sentido es que aprovecha la crisis religiosa en la que se halla inmersa el mundo para indicar a las almas que están desamparadas o que son olvidadas por Dios.

 La verdad es que las religiones han olvidado a Dios, por ello se han sumergido en tinieblas, enterrado en su olvido y entregado a la desolación, pero Dios no se ha olvidado de ellas, Dios no abandona, son las almas y sus organizaciones-instituciones las que se olvidan de Dios y reniegan de Él construyendo un mundo vacío, desolado sin Vida-Espíritu-Dios-Amor-Verdad.

 Es verdad que ni en el mundo, ni en las religiones vamos a encontrar a Dios ya, pero también es verdad que Dios no esta ausente, todo lo contrario, ahora que no puede contar ni con las autoridades del mundo ni con las religiosas, es el momento para Su Venida.

 Es el momento en el que personalmente se Revela a cada uno, a cada uno que lo busque, que levante su cabeza y quiera encontrarlo mas allá del ombligo propio. Toda alma que deje de practicar la egolatría, dirigiéndose a Dios, va a poder encontrarlo, pero el alma que no lo busca, no lo va a ver, con el riesgo casi seguro de no verlo nunca, por toda una eternidad lógicamente interminable.

 Mientras las almas continúen preocupándose por sí mismas, pensando en sí, no buscando la voluntad de Dios, impidiendo por ello la Revelación, vana continuar privándose de Dios, enterrándose en el abismo y sumergiéndose en tinieblas, donde se van a exponer irremediablemente a todos los enemigos espirituales que van a aprovechar para destrozarlas.

 Que no busquemos a Dios, que no queramos obedecerlo y que continuemos con la rebeldía, provoca la impunidad de satanás, porque éste puede hacer lo que se le ocurra en donde hay ausencia de Dios.

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