miércoles, 15 de enero de 2014

LINAJES DE DIOS Y DE satanás



LINAJES DE DIOS Y DE satanás

 Las almas entran en el linaje satánico cuando deberían buscar el linaje Divino.

 Acá no sirve de nada hablar de cuestiones materiales, eso es arcaico, es mas que del pasado, es de allá abajo, del infierno.

 Es inconcebible ver que se habla de religión y de cuestiones espirituales relacionando todo como lo material y terreno, eso solo pone en evidencia el apego al mundo que es la esclavitud de las almas que no se han elevado.

 El alma que no ama a Dios, no sube, y no sube porque no crece, porque no genera un espíritu en su interior, porque no ama a Dios.

 Esa alma desamorada puede hablar de Dios todo el tiempo, pero esta egoísta y miserablemente apegada a sí misma, y por ello es que termina enterrada y se pierde en el mundo, vive en, por y para el mundo donde desea ser tenida como una diosa o una reina.

 Siendo apegada a sí misma, es mas que egoísta, es miserable, y se convierte en algo peor cuando habla de Dios, porque lo insulta con solo mencionarlo, comete blasfemia en su repulsiva hipocresía orgullosa infernal, aquella en la que se hunde adorándose a sí misma.

 El alma que no ama a Dios en verdad, se dedica a su imagen, le rinde culto a su apariencia, desea ser vista y reconocida en el mundo, quiere ser tomada en cuenta y adorada demostrando que así es un alma miserable.

 Esa es un alma infernal, digna del infierno, se tiene lástima a sí misma, repta sobre la faz de la tierra suplicando ardientemente ser adorada, igual que su maldito padre, aquel al que adora, satanás.

 Esa alma, al no amar a Dios, no llega a ser hija de Dios, entonces, es hija del que se queda con los descartes de Dios, satanás, el primer perdido, el primer descartado, el cerdo orgulloso que en sus delirios quiso creer que era como Dios y aun mas que Dios.

 Ese cerdo infernal, rey de los delirantes de orgullo que en el mundo pertenecen a su linaje, quiere ser creído en sus fantasías para verse saciado en sus ambiciones y consolado en sus ardientes deseos de adoración.

 Infelices son las almas que le creen, aquellas que lo adoran directa o indirectamente, y no solo son infelices ahora, sino que lo serán por toda la eternidad.

 Lo adoran directamente los que lo conocen y buscan siguiéndolo y obedeciéndolo como es en sí mismo. Lo adoran indirectamente las almas que se rinden culto a sí mismas, que son fieles a sí, que se entregan a vicios, ambiciones, caprichos dando rienda suelta a una voluntad ambiciosa y olvidada de Dios.

 Las almas que hacen reinar la voluntad propia, pertenecen al linaje de satanás.

 Estas almas se esfuerzan por convencer a otras de sus mentiras como lo hace satanás, u maldito padre, al que siguen hacia las profundidades del infierno.

 Esas almas dicen pertenecer a un linaje especial, se justifican con teorías, genética, ciencias, etc., pero niegan la mas pura y simple verdad: el Verdadero Linaje Superior Es Espiritual, y es el de los hijos de Dios.

 Son hijos de Dios los que siguen a Jesús, El Hijo de Dios, los que buscan la Voluntad del Padre, Divina Voluntad Revelada y Obedecen al Padre como lo hizo El Hijo en el mundo, diciendo constantemente, “Padre, Que no Se Haga Mi Voluntad, sino, Tu Voluntad”.

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