martes, 14 de enero de 2014

NO LO TIENEN Y NO LO QUIEREN ENTENDER



NO LO TIENEN Y NO LO QUIEREN ENTENDER

 Hoy en día se viven tiempos de fanatismo irracional, sumamente violento, orgulloso y despiadado en todo ámbito, y es porque las almas han llegado a ser bestiales.

 Cada una se adora a sí misma, le rinde culto a su imagen-personalidad, se convierte en ególatra desamorada orgullosa de sí, pero sintiendo el vacío y la desolación que son producto, efecto o consecuencia de la ausencia de Dios, se desesperan por lograr ser adoradas suponiendo que de esa manera serán saciadas, conformadas o aliviadas.

 Están las almas encerradas en sí mismas, se olvidan y apartan de Dios, reniegan de Él, prescinden de Su Salvación apagando e impidiendo, oponiéndose y hasta persiguiendo la revelación de Dios.

 Privadas de Dios por elección propia, se entierran en sí mismas, porque se hunden o desmoronan por la fragilidad, debilidad e inestabilidad, luego, se alzan desesperadas, sumamente preocupadas buscando aceptación, reconocimiento, adoración.

 De esta manera es que terminan dedicadas o consagradas a sí mismas, o mas bien, es así como acaban por ser esclavas del orgullo, de esa imagen o personalidad a la que le rinden culto y por la que esperan ser amadas, adoradas y no despreciadas.

 Rendirle culto a la propia capacidad, aptitud, obras, conocimiento, etc., es rendirle culto a la imagen, lo que nos coloca en el capítulo trece del Apocalipsis, porque le rendimos culto al orgullo, al amor propio, en definitiva, a la ausencia de Dios en el abismo de egolatría narcisista infernal en el que nos convertimos.

 Satisfechos, orgullosos de nosotros mismos y cómodamente asentados en la indiferencia hacia Dios, nos estancamos espiritualmente, sucediendo con el alma lo mismo que con el agua que se estanca, llega la pudrición.

 Las almas se corrompen, pudren, degradan, mueren, porque yacen en sí mismas, no hacen otra cosa mas que pensar en sí, lamentarse, preocuparse y dedicarse a su orgullo, porque ahogadas, dominadas y controladas por el miedo, se desesperan por lograr ser adoradas.

 Dedicadas, o consagradas, a hacerse amar, aceptar, ver, reconocer, adorar, terminan enterrándose aun mas en sí mismas, olvidándose de Dios, renegando de Su Voluntad, y lo que es peor, se vuelven orgullosas, presuntuosas, porque dicen ser perfectas.

 Hay almas que abiertamente prescinden de Dios, entonces, se sienten orgullosas de hacerlo, y ahí se dicen perfectas. Hay almas que ocultamente prescinden de Dios, porque abiertamente dicen amarlo, servirlo, obedecerlo, etc., y en esencia no son diferentes a las anteriores, porque también se sienten orgullosas, satisfechas y conformes consigo mismas, con lo que son, hacen, tienen, saben, pueden, etc.

 Ambas clases de almas niegan a Dios, reniegan de Él y prescinden e Su Revelación impidiendo Que Se Haga-Reine-Triunfe Su Voluntad, entonces, amas quedan sin Dios, con el agravante de que la segunda clase mencionada, dice y cree tenerlo, llegando por ello a ser hipócritas.

Leer:



¿CÓMO DETERMINA EL ORGULLO LA VOLUNTAD?:




APOSTASÍA, IMAGEN, ANTICRISTO, DESOLADOR Y LOS DOS TESTIGOS: http://jorgelojo12.blogspot.com.ar/2013/12/1700-apostasia-imagen-anticristo.html


IDENTIDAD-IMAGEN-PERSONALIDAD (3 reflexiones):


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