miércoles, 8 de enero de 2014

PARAÍSO EN LA TIERRA



PARAÍSO EN LA TIERRA

 Sin esfuerzo, sin sacrificio y sin sufrimiento, no hay salvación posible, siempre es necesario practicar estas cosas para alcanzar el verdadero bien.

 Como esquivamos o evitamos todo lo que implique negación, limitación, sacrificio, sufrimiento, lo único que hicimos hasta ahora fue sembrar una abominable desolación en la que los demonios se pueden desatar para atormentarnos día y noche.

 No debemos buscar tales cosas como efecto del autodesprecio, ni como alguna forma de masoquismo, los dolores, penas, sufrimientos, esfuerzos, sacrificios, etc., llegan en la vida diaria, en los acontecimientos normales del día.

 Lo que no debemos hacer es huir, evitar, esquivar los sacrificios, ni tampoco querer escapar desesperadamente de esfuerzos y limitaciones, en definitiva, debemos aceptar lo que nos toca día a día.

 Mas allá de las dificultades, problemas, contratiempos, reveces, sufrimientos, etc., lo que hay que hacer es un verdadero esfuerzo y un real sacrificio. El verdadero esfuerzo es buscar a Dios en todo y siempre. El real sacrificio consiste en eliminar toda oposición, resistencia o negación a Su Voluntad.

 El problema es querer construir el paraíso en la tierra según nuestro propio entender, no queriendo ver que así es como construimos la ausencia de Dios, y privándonos de Él, no hay paraíso posible.

 Donde Dios está hace un paraíso, pero si renegamos de Su Voluntad oponiéndonos a Él, quedamos sin Él, padecemos su ausencia, generamos un gran vacío, una inmensa y abominable desolación, donde evidentemente, no puede haber paraíso posible.

 Ahí es donde las almas se niegan a aceptar la verdad, donde se esfuerzan por continuar mirando las mentiras que se dicen, aquellas que quieren creer y hacer creer, negándose rotundamente a ser salvadas, liberadas, rescatadas, redimidas.

 Entendemos por paraíso en el mundo algo muy mundano, limitado y terreno, algo que consiste en una mezcla de fantasías idílicas delirantes con corrupciones propias del infierno abominable.

 Paraíso es la Presencia-Vida de Dios en el alma donde por estar puede comunicarnos su Vida Eterna, dotándonos así de vida mística y verdaderamente espiritual.

 Entendido de esta manera, podemos estar en el paraíso en la tierra aun en medio de dificultades, tribulaciones, problemas, contratiempos, reveces, pasando todo con serenidad, llenos de esa Paz que produce El Señor al Vivir-Reinar en el alma.

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