jueves, 16 de enero de 2014

PENTAGRAMA DE COMBATE ESPIRITUAL (IV)



PENTAGRAMA DE COMBATE ESPIRITUAL (IV)



PENTAGRAMA DE COMBATE ESPIRITUAL (I):

PENTAGRAMA DE COMBATE ESPIRITUAL (II):



Espíritu de JUSTICIA: TERCER SECRETO DE FÁTIMA, FINAL DE LA IGLESIA


 Mas allá de la cuestión sobre si se ha revelado por completo o solo una parte del tercer secreto de Fátima, la cuestión central esta a la vista y es evidente con lo que ya se sabe.

 Considerar también que aquello que no se dice, lo que se oculta, sea revelación o no, acaba por quedar demostrado en los hechos, es puesto en evidencia o revelado por lo que se hace o no, lo que sucede o no, es decir, la Verdad siempre sale a la Luz, y lo Que Hace El Paso del Señor, como esta escrito desde su Primera Venida es sacar a la Luz los sentimientos y pensamientos íntimos de la humanidad.

 El mentado tercer secreto de Fátima menciona un hombre vestido de blanco que huye de Roma entre cadáveres de autoridades eclesiásticas que se pelean entre sí.

 Tal hombre vestido de blanco no es el papa, sino que representa El Espíritu del Señor que abandona el templo mientras sus supuestos colaboradores se pelean entre sí. No es novedad, ocurrió en el antiguo testamento, el profeta San Zacarías describe como el Espíritu de Dios abandona el templo.

 Mientras tradicionalistas y modernistas se pelean entre sí por un poder temporal, El Espíritu de Dios abandona el templo, la iglesia, la institución-organización, y como dijo El Señor mismo, Él no tiene donde reposar su Cabeza-San Pedro.

 Ocurre dentro de la iglesia-institución lo mismo que en cualquier organización, dos facciones sectarias se pelean entre sí por el poder, y es así como espiritualmente la iglesia se ha convertido en la bestia que surge de la tierra, la que tiene dos cuernos, los que simbolizan estas dos sectas peleándose entre sí y dejando de lado al Señor, ignorando por completo a Dios, desdeñando Su Voluntad.

 En definitiva, lo que contiene el Tercer Secreto de Fátima, es esto, el fin de la iglesia como la conocemos, y es lógico, ¿Qué castigo mas terrible puede haber que éste?, El Espíritu de Dios no reside en el templo que supuestamente le esta destinado o consagrado en apariencia, dado que solo es formalmente, interior o espiritualmente no se le resta atención, no se le permite a Dios estar en su casa.

 Las dos facciones o sectas que pelean entre sí dejando de lado al Señor son, por un lado la masonería que desde siempre quiso destruir la iglesia y ha penetrado en ella con un modernismo, humanismo, racionalismo, teología de la liberación, etc., y por el otro lado, la masonería eclesiástica, la organización sectaria similar a la masonería, pero, católica que se presenta como tradicionalismo, materialismo, racionalismo.

 En apariencia son opuestas, en realidad son dos caras de la misma moneda, no hay oposición real entre los partes de una misma cosa, ambos extremos hablan de confianza en sí, en las capacidades de la humanidad, tienden al gobierno mundial y dejan de lado la Revelación, el seguir al Señor obedeciéndolo en Su Voluntad, se preocupan por el poder temporal, dejando de lado el verdadero poder-autoridad que es espiritual.

 El Beato Papa Juan Pablo II, fue el último Papa, lo que sucede después, es obra humana, terrena, temporal, construcción sobre la arena. El beato fue en estos, los últimos tiempos, San Juan Bautista, recordar lo que dijo El Señor sobre su Santo Precursor, “El último de los profetas, porque la ley y los profetas se cerró con Juan, desde entonces se anuncia el Reino de los Cielos y cada cual se esfuerza por conquistarlo”.

 En definitiva, como la viña no fue debidamente trabajada, no le tiembla la mano al Señor para quitársela al pueblo elegido desde su Primera Venida y comenzar de nuevo. Lógicamente, el pueblo elegido en primer término, se resistió y aun sigue diciendo ser el elegido, pero, si ha rechazado al Señor cuando lo ha visitado, perdió la primogenitura por un plato de lentejas, y desgraciadamente la historia se repite..., de manera que comienza una nueva etapa en la historia, donde El Señor mismo, Im Personam (En Persona), Espiritual y Glorioso, se Revela personalmente a cada que lo busque, pasando a ser, como en su Primera Venida, Pastor, Maestro, Guía, Señor, Salvador, todo en todos.

Espíritu de VERDAD: FE SIN RELIGIÓN-RELIGIÓN SIN FE

 Es el tiempo para una Fe sin religión, porque hemos llegado a la hora triste en la que aquellas almas que desean conservar su Fe, tendrán que abandonar las religiones, dado que éstas han abandonado a Dios y reniegan de Su Voluntad consagrándose al mundo.

 Estamos ante religiones sin Fe, entonces, es la hora de la Fe sin religiones.

 Esto significa que es la hora de buscar a Dios, de discernir Su Voluntad y de esforzarse por obedecerlo.

 Las almas que no lo hagan, continuarán mintiéndose a sí como lo vienen haciendo al servicio de satanás para solo consagrarle a este y al espíritu de la muerte eterna su alma orgullosa, viciosa, corrupta y desamorada.

Espíritu de LIBERTAD: CULTO SIN RELIGIÓN-RELIGIÓN SIN CULTO

 Es la hora del culto sin religión, porque las religiones han abandonado el culto. Tenemos religiones sin culto, entonces, el culto tiene que ser sin religiones.

 Las religiones por mas que continúen con sus espectáculos religiosos e inventen nuevos mas abominables aun, no rinden culto a Dios sino a sí mismas, a su imagen o a sus líderes, entonces, su culto es satánico, inmundo, perverso, perdido y perdedor.

 Al no rendir a Dios el verdadero culto, se vuelven ocultistas, se convierten en satanistas y sus fingidos cultos son aquelarres infernales en donde los fieles incautos son consagrados-entregados a satanás y a la muerte eterna.

 El verdadero culto consiste en buscar la Voluntad de Dios y en Obedecerlo colaborando en Que Se Haga-Reine-Triunfe en la propia vida y en el mundo.

Espíritu de PAZ: ESPÍRITU SIN RELIGIÓN-RELIGIÓN SIN ESPÍRITU

 Estamos en la hora en la que ya no hay espíritu en las religiones, solo vacío y desolación, una abominable ausencia de Dios provocada por la rebeldía de las almas que las componen.

 Las religiones no han buscado el Espíritu de Dios, solo se han buscado a sí, han querido el triunfo en el mudo, han preferido la aceptación, el prestigio y el reconocimiento, ambicionaron poder en el mundo, y eso es lo que tienen.

 Deberían haber buscado poder, autoridad, prestigio y reconocimiento ante Dios, en el ámbito espiritual que les compete, pero no lo hicieron, no amaron a Dios, no quisieron, entonces, sufren-padecen la ausencia de Dios que han querido, elegido, provocado, querido, generado.

 Solo obedeciendo la Voluntad de Dios, buscándola, discerniéndola, queriéndola y colaborando en Que Se Haga-Reine-Triunfe, reciben las almas y las organizaciones El Espíritu de Dios, simplemente porque la Voluntad de Dios Es El mismo Espíritu de Dios.

 El alma que es rebelde, desobediente a la Voluntad Divina, por mas que diga amar a Dios, por mas que lo crea y haga creer, no tiene el Espíritu de Dios, sino el espíritu de la rebeldía que es el espíritu de satanás, el primer rebelde, entonces, se convierte en heredera suya, recibiendo la perdición que quiere y merece.

 Es la hora del Espíritu sin religión, porque las religiones han elegido ser por sí mismas y sin Espíritu de Dios, sino con un espíritu inmundo propio que solo puede dar lugar a satanás.

 Las almas se desesperan aduciendo que dijo El Señor que las puertas del infierno no prevalecerían contra las iglesias, religiones, etc., pero lo dijo El Señor entendiendo que éstas mismas no querría, porque cuando no queremos que prevalezcan las fuerzas satánicas, no lo hacen, y en las religiones se quiere todo lo contrario, las almas buscan a satanás, lo eligen y quieren.

 Esto ocurre cuando solo piensan en sí, en su imagen, cuando cultivan el orgullo y siguen por un camino de rebeldía sin discernir diariamente la Voluntad de Dios, sin recibir El Pan Diario Que Es La Revelación, El Hijo de Dios Enviado como Salvador, Libertador, Maestro, Guía, etc.

Espíritu de LUZ: DIOS SIN RELIGIÓN-RELIGIÓN SIN DIOS

 Como las religiones han elegido, querido, preferido no obedecer a Dios, no recibirlo ni tenerlo, Dios ha tenido que aceptar que haya religiones sin Dios, se los ha advertido, quiso evitarlo y prevenirlo, pero las almas que las componen no quisieron, al contrario, se pusieron de acuerdo para prescindir de Dios en vez de para buscarlo y obedecerlo.

 Como las religiones eligieron no tener a Dios, Dios tuvo que permitir pese a los reiterados intentos por salvarlas, que sean sin Él, que pasen por el mundo dedicadas a éste, consagradas a sus reglas, máximas, gustos, ideas, etc.

 Que Dios haya aceptado que las religiones no lo quieran tener y que en su lugar tengan a satanás, el primer desolador, no significa que pueda no haber para las almas que desean ser verdaderamente fieles Dios sin religión.

 Las religiones quieren creer que tienen a Dios y que disponen de Él, pero si no disciernen Su Voluntad y no lo obedecen, no lo tienen ni lo tendrán, y ya que estamos, que relean el antiguo testamento, aquel que dice lo que le pasa a los falsos profetas, donde moisés dice lo que le ocurre al que habla de parte de Dios sin ser enviado por Él.

 Dios tranquilamente puede Revelarse a las almas que lo buscan, quieren, desean, y no solo puede hacerlo, sino que lo hace, y lo hace en prescindencia de las religiones que han prescindido de Él previamente.

 Las religiones dicen que Dios no puede revelarse, pero que satanás sí, entonces, se esfuerzan en ver que en toda manifestación de Dios, esta satanás, cuando en realidad, tienen a satanás adentro, se le han entregado, consagrado y permanecen a su servicio.

 Las religiones lavan el cerebro a sus incautos fieles diciéndoles que dentro de ellas hay salvación y afuera perdición, en eso están obrando de la misma manera que las sectas, poniendo de manifiesto lo que han llegado a ser.

 Las religiones quieren creer y hacer creer que Dios solo esta en ellas, pero son unas cerdas desesperadas por ser adoradas, por lograr aceptación y reconocimiento, porque se preocupan por continuar con sus humanos y terrenos negocios, con su desesperada ambición de poder, dinero, fama, reconocimiento, etc.

 Pudieron las religiones liberarse de tales inmundicias, pero no quisieron, entonces, Dios las descarta como ellas mismas lo descartaron previamente, como rechazaron la Salvación y como despreciaron El Espíritu, tres oposiciones a Dios, tres rechazos a las tres Revelaciones de su Amor, o sea, triple confirmación de que desean a satanás en el lugar de Dios.

Espíritu de AMOR: DIGNAS DE LAS TINIEBLAS QUE PADECEN

 ‘¿Nadie me va a tener lástima a mí?’, dice el adversario lleno de bronca, enfurecido mientras arde en deseos de adoración. Busca desesperadamente satisfacerse en su ambición, pero por mas que lo obtenga, nunca halla la saciedad.

 Envuelve, confunde y distrae a las almas haciendo que sientan sus sentimientos, imponiéndoles que padezcan su ser inmundo, por ello es que éstas de repente se ven hundidas en sí mismas con sentimientos de miedo, culpa, preocupación, nostalgia, melancolía etc.

 Todas esas inmundicias esta transfundiéndoselas el adversario, satanás, porque les inocula su maldito veneno, el espíritu de la muerte eterna. Envía pensamientos a las almas, razonamientos por los que las convence de que deben sentir-padecer esos sentimientos, y como las almas no buscan a Dios, no pueden defenderse y terminan enredadas, envueltas, confundidas y sometidas.

 Se echa encima de un alma, la consume-devora, y luego se echa encima de otra y es así como va pasando de generación en generación sometiendo a las almas, destrozándolas y convirtiéndolas en algo semejante a él.

 El problema no es que el adversario ore de esta manera, el problema es que las almas no lo rechacen, repudien, echen, que no dejen de colaborar con este perjudicándose  así mismas, construyendo su perdición eterna.

 El problema es que las almas no aman a Dios, no lo buscan ni les interesa, entonces, continúan perjudicándose, siguen queriendo valerse orgullosas por sí, siguen queriendo creer las mentiras que satanás les administra generosamente para mantenerlas controladas, sometidas, dominadas y atadas a un camino de perdición.

 Nadie perjudica a las almas tanto como lo hacen ellas mismas, y si encima, hundidas en el abismo del olvido de Dios dedicándose egoístamente a pensar en sí, comienzan  acreer que otras son las que las hacen sufrir, van a continuar por un camino de perdición eterna irremediable al llenarse de lastre espiritual.

 El lastre espiritual es el odio, es el veneno mismo de satanás que albergan en sí y que generan en su interior también cuando consideran que es justo odiar solo porque buscan un culpable para la ruina que se están provocando.

 Las almas quieren culpar a otros por el mal que se procuran, son tontas orgullosas que de esta manera están defendiendo su orgullo, son unas ciegas que creen las mentiras con las que satanás logra que ellas mismas quieran odiar, envenenarse, guardar rencor, etc., y de esta manera, ser dignas de las tinieblas que padecen.

Espíritu de MISERICORDIA: PENTECOSTÉS

 La Revelación del Padre Es El Hijo, o sea, El Padre Revela al Hijo. La Revelación del Hijo Es El Padre, o sea, El Hijo Revela al Padre. La Revelación del Padre y del Hijo Es El Espíritu Santo, o sea, El Padre y El Hijo Revelan al Espíritu Santo.

 Si no aceptamos la Revelación del Padre, o sea, al Hijo, no recibimos ni tenemos al Padre. Si no aceptamos la Revelación del Hijo, o sea, al Padre, no recibimos ni tenemos al Hijo. Si no aceptamos la Revelación del Padre y del Hijo, o sea, al Espíritu, no recibimos ni tenemos al Padre y ni al Hijo.

 Comprender esto es esencial para la fe, debido a que la Fe Verdadera es un camino de crecimiento, evolución, progreso en el espíritu, en el amor, en la negación de sí por amor a Dios y para entregarnos verdaderamente a Él.

 Amamos al Padre buscando Su Revelación, aceptando al Hijo, siguiéndolo, obedeciéndolo e imitándolo en ese santo Sacrificio interior de renuncia a la propia voluntad para buscar la Voluntad de Dios y colaborar en Que Se Haga-Reine-Triunfe.

 Amamos al Hijo buscando Su Revelación, dejándonos Guiar por Él, permitiéndole que nos vaya llevando a amar y a adorar al Padre en Espíritu y Verdad, o sea, aceptando y entregándonos a Su Voluntad colaborando en Que Se Haga-Reine-Triunfe.

 Amamos al Espíritu Santo buscando Su Revelación, dejándolo Ser y Hacer, colaborando en lo que sea necesario para negar la propia voluntad y aceptar la Voluntad Divina.

 Comprender acá lo lejos que están las religiones en nuestros tiempos de amar a Dios, solo construyen negándose y negando a Dios, oponiéndose, expresando su rebeldía, llegando a construir un embuste orgulloso ecuménico que no es otra cosa mas que la actualización del pecado original y de la construcción de la torre de babel.

 Todas las religiones fueron infiltradas, cambiadas, subvertidas, modificadas, dejando de amar a Dios, pasando a adorar a satanás y a entregarse a su servicio. Esto ocurrió porque no libraron el combate espiritual contra satanás y sus potencias, y porque el cerdo infernal pudo tomarlas por medio de sus agentes masones en el mundo.

 Por dinero, ambición de poder, por apego al mundo, por no combatir a los enemigos espirituales, las religiones a no sirven a Dios, entonces, ya Dios no se sirve de las religiones.

 Las religiones obrando consciente o inconscientemente al servicio de satanás, anularon e impidieron la Revelación, prescindieron de Dios, construyeron en el mundo y para éste.

 Eso acarreó que Dios prescinda de ellas para Revelarse por el simple hecho de que, si no quieren tener a Dios en verdad, Él no las va a obligar, pero tampoco va a dejar de Revelarse para Bendecir a las almas que lo quieren y que lo buscan en Verdad.

 Que las religiones hayan caído bajo el imperio de satanás, es signo de que ha llegado la hora de Pentecostés, de la Revelación definitiva del Espíritu Santo, del Don de Amor de Dios definitivo para la humanidad.

Leer:

FIN DE LAS RELIGIONES:

LAS SIETE PALABRAS del PADRE, del HIJO y del ESPÍRITU SANTO:

Las Siete Palabras del Espíritu Santo Son:










No hay comentarios:

Publicar un comentario