miércoles, 15 de enero de 2014

PENTECOSTÉS



PENTECOSTÉS

 La Revelación del Padre Es El Hijo, o sea, El Padre Revela al Hijo. La Revelación del Hijo Es El Padre, o sea, El Hijo Revela al Padre. La Revelación del Padre y del Hijo Es El Espíritu Santo, o sea, El Padre y El Hijo Revelan al Espíritu Santo.

 Si no aceptamos la Revelación del Padre, o sea, al Hijo, no recibimos ni tenemos al Padre. Si no aceptamos la Revelación del Hijo, o sea, al Padre, no recibimos ni tenemos al Hijo. Si no aceptamos la Revelación del Padre y del Hijo, o sea, al Espíritu, no recibimos ni tenemos al Padre y ni al Hijo.

 Comprender esto es esencial para la fe, debido a que la Fe Verdadera es un camino de crecimiento, evolución, progreso en el espíritu, en el amor, en la negación de sí por amor a Dios y para entregarnos verdaderamente a Él.

 Amamos al Padre buscando Su Revelación, aceptando al Hijo, siguiéndolo, obedeciéndolo e imitándolo en ese santo Sacrificio interior de renuncia a la propia voluntad para buscar la Voluntad de Dios y colaborar en Que Se Haga-Reine-Triunfe.

 Amamos al Hijo buscando Su Revelación, dejándonos Guiar por Él, permitiéndole que nos vaya llevando a amar y a adorar al Padre en Espíritu y Verdad, o sea, aceptando y entregándonos a Su Voluntad colaborando en Que Se Haga-Reine-Triunfe.

 Amamos al Espíritu Santo buscando Su Revelación, dejándolo Ser y Hacer, colaborando en lo que sea necesario para negar la propia voluntad y aceptar la Voluntad Divina.

 Comprender acá lo lejos que están las religiones en nuestros tiempos de amar a Dios, solo construyen negándose y negando a Dios, oponiéndose, expresando su rebeldía, llegando a construir un embuste orgulloso ecuménico que no es otra cosa mas que la actualización del pecado original y de la construcción de la torre de babel.

 Todas las religiones fueron infiltradas, cambiadas, subvertidas, modificadas, dejando de amar a Dios, pasando a adorar a satanás y a entregarse a su servicio. Esto ocurrió porque no libraron el combate espiritual contra satanás y sus potencias, y porque el cerdo infernal pudo tomarlas por medio de sus agentes masones en el mundo.

 Por dinero, ambición de poder, por apego al mundo, por no combatir a los enemigos espirituales, las religiones a no sirven a Dios, entonces, ya Dios no se sirve de las religiones.

 Las religiones obrando consciente o inconscientemente al servicio de satanás, anularon e impidieron la Revelación, prescindieron de Dios, construyeron en el mundo y para éste.

 Eso acarreó que Dios prescinda de ellas para Revelarse por el simple hecho de que, si no quieren tener a Dios en verdad, Él no las va a obligar, pero tampoco va a dejar de Revelarse para Bendecir a las almas que lo quieren y que lo buscan en Verdad.

 Que las religiones hayan caído bajo el imperio de satanás, es signo de que ha llegado la hora de Pentecostés, de la Revelación definitiva del Espíritu Santo, del Don de Amor de Dios definitivo para la humanidad.

Leer:

FIN DE LAS RELIGIONES:

LAS SIETE PALABRAS del PADRE, del HIJO y del ESPÍRITU SANTO:

Las Siete Palabras del Espíritu Santo Son:







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