viernes, 10 de enero de 2014

REPUGNAN DE SOBERBIA Y DELIRAN DE ORGULLO



REPUGNAN DE SOBERBIA Y DELIRAN DE ORGULLO

 El problema es que no solo somos egoístas, sino que deseamos continuar siéndolo, queremos seguir en la indiferencia hacia Dios mas atroz jamás conocida, plenamente convencidos e nuestra grandeza, superioridad, perfección, etc.

 Estamos mas que ciegos, perversamente ciegos, pues llenos de orgullo hemos llegado a convertirnos en odiosos malditos desamorados que se obsesionan con ser adorados y no les importa nada de nada mas que la propia satisfacción.

 Estamos inmadura y egoístamente pendientes de lo que Dios puede hacer por nosotros, pero no levantamos la cabeza y no queremos pensar ni por un instante lo que debemos hacer, lo que nos toca o debemos.

 Permanecemos indiferentes a Dios, ciega y orgullosamente dedicados a nosotros mismos, no le prestamos atención, no lo escuchamos, entonces, hacemos lo que se nos viene en ganas, construimos como queremos, y es de esta manera que acabamos por llevar a la práctica las malas obras de las tinieblas.

 Eso sucede porque movidos por el orgullo, hacemos todo lo necesario para ser amados, adorados, tomados en cuenta, aceptados, etc., y es así como somos gobernados por el amor propio, dominados por el miedo y controlados por quien en esas tinieblas reina, satanás.

 Desde la oscuridad del amor propio, del miedo o preocupación por si, desde ese abismo inmundo, vicioso, corrupto y desamorado en el que nos sumergimos pensando solo y siempre en nosotros mismos, somos controlados, dominados, sometidos y manipulados por satanás.

 Esto ocurre a todos, incluso y especialmente a aquellas almas que quieren creer que no existe el adversario o que se trata de algo arcaico, esas almas, lo que tienen es miedo y huyen de la realidad negándola, inventando un mundo falso y aparente que suponen que controlan, no viendo en realidad que son controladas por satanás que las quiere tener así evadidas y encerradas en una fantasía que termina por convertirse en un sepulcro

 Esa y otras fantasías se convierten en sepulcros que las almas llaman ‘vida’, y son tales porque son verdaderas negaciones y oposiciones a Dios, reales rebeldías donde prescinden de Él y reniegan de Su Voluntad dedicándose orgullosa, cobarde y obtusamente a sí mismas.

 Algo que no comprenden las almas es que terminan por caer en su propia trampa, ellas reniegan de Dios oponiéndose a Su Voluntad entonces, generan el vacío o la ausencia de Dios luego se desesperan por liberarse de ese vacío que las devora-consume, entonces, buscan adoración, aceptación, reconocimiento, y es ahí donde ya consumadamente se han apartado de Dios.

 Notar lo que sucede, las almas se apartan de Dios, se privan de Él y luego, padeciendo las consecuencias de su ser renegado, se quejan, lamentan y terminan por enterrarse en sí mismas dedicándose a tratar de suplir la ausencia de Dios que provocaron como si fuese posible.

 La solución es mucho mas simple, se trata de volver a Dios, convertirse, renunciar a sí mismo, pero las almas no quieren hacerlo, prefieren continuar orgullosas, satisfechas y engordando su ego diciendo que solas pueden, que es factible prescindir de Dios y que no ocurre nada grave.

 Las almas son estúpidas, se han atontado con soberbia, se drogaron tanto con ese veneno de satanás que deliran por completo, se han vuelto totalmente idiotas, ven que se están pudriendo en vida, pero todavía defienden su orgullo y se resisten a llamar a Dios, se oponen a Él, hasta dicen las infelices que confían en sí mismas o en sus inmundos y demoníacos líderes políticos, religiosos, etc., otros ególatras anticristos que repugnan de soberbia y deliran de orgullo.

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