martes, 18 de febrero de 2014

ÉL MISMO LO ELIGIÓ



ÉL MISMO LO ELIGIÓ

 Sabe el adversario, satanás, con qué provocar a cada uno, con qué hacernos saltar, por ello pincha, golpea bajo, da esos certeros golpes en el hígado para enfurecernos y descontrolarnos.

 Lo hace con gusto, con orgullosa maldad, con perversidad y alevosía, porque busca la reacción, quiere el descontrol, esta logrando de esta manera que obremos irracional e impulsivamente.

 Desesperadamente busca el punto en el que hacernos tropezar, no se da reposo ni respiro, es por orgullo y maldad, pero también, es por miedo, porque es un cerdo maldito preocupado por continuar alimentando y satisfaciendo su ego.

 Se tiene que mentir a él mismo para estar tranquilo, por ello es que inventa la realidad que desea ver, aquella en la que nos oprime, aplasta, humilla y esclaviza, en la que aparenta ser superior.

 En lo único que es superior a la humanidad es en idiotez, porque solo un estúpido alienado que se droga con soberbia cambiaría el Cielo por el infierno, la Verdad por la mentira, la Libertad por la esclavitud, la Paz por la desesperación, la Luz por las tinieblas y el Amor por el orgullo.

 Solamente aquel que se incapacitó a sí mismo voluntariamente se sumergiría en sí provocando la autodestrucción de la que no podrá salir, y es eso lo que hizo satanás al renegar de Dios.

 Lo peor de todo es que el demente todavía tiene soberbia, es un orgulloso ue no hace otra cosa mas que demostrar su inutilidad, mientras desesperadamente trata de ocultarla, negarla y fingir que no existe, suponiendo que por eso otros no la advertirán.

 Todavía continúa mintiéndose a él mismo diciendo que es grande, poderoso, que conserva el poder o tiene el control, negando la verdad mas evidente en los hechos, no queriendo ver que esta absoluta e irremediablemente perdido, y que, por mas que haga, no podrá salir nunca del abismo.

 En el fondo lo sabe, de esa verdad huye, por ello se desespera por cambiar la realidad, supone que podrá remediar tal cosa o al menos, aliviarse, pero la verdad es que, con cada cosa que realiza solo empeora su situación.

 Esta irremediablemente postrado en el abismo y no va a salir nunca, ese es su destino eterno, y sabe que él mismo lo eligió. Esa es la causa por la que se odia mientras trata de endosar la culpa acusando a cualquiera que se ponga a su alcance.

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