sábado, 26 de julio de 2014

IMPORTANCIA Y NECESIDAD DEL SANTO CRUCIFIJO



IMPORTANCIA Y NECESIDAD DEL SANTO CRUCIFIJO

 En principio Dios le pone límites al alma que se lo pide, que desea ser liberada de su orgullo. Ya el límite comienza cuando el alma se dirige a Él y mas aun pidiéndole esto que ninguna otra pide.

 Respecto de las almas que no quieren límites, terminan chocando contra los límites de su incapacidad para corromperse mas de la misma manera que los demonios. Ahí es donde arden en deseos de depravarse aun mas y sufren porque no pueden.

 No obstante esto, también les pone límites como a los demonios, aquellos con los que las almas obedientes las y los atan.

 Esto es así: El alma que ama a Dios, lo obedece, sigue al Señor, limita a su orgullo, lo ata, encadena, crucifica, purga. Ese sacrificio de sí mismo, permite que demonios y almas demoníacas a su servicio en el mundo, sean igualmente atadas, encadenadas, limitadas y expulsadas.

 En este sentido comprender la importancia del sacrificio personal de cada uno, comprender la necesidad de hacer sacrificios, penitencias, ayunos, mortificaciones, y por sobretodo, de crucificar la voluntad propia.

 Crucificando la voluntad propia, también estamos crucificando la voluntad propia de demonios y sus seguidores en el mundo.

 Crucificamos la voluntad propia cuando buscamos la Voluntad de Dios y la seguimos, lo obedecemos, cuando colaboramos en Que Se Haga-Reine-Triunfe en nuestra vida.

 Ahí es donde también estamos colaborando en la Venida del Señor que entra en nuestra alma, que pasa a estar Vivo y a encontrarse Presente, que puede Reinar y que es debidamente adorado.

 Ahí es donde el poder del adversario es quebrantado y sus planes impedidos, donde sus seguidores se dispersan y terminan confundidos porque el que los reunía fue horrendamente derrotado por El Señor.

 Sabemos del poder del Crucifijo para ahuyentar, vencer, humillar y derrotar completamente al adversario, a satanás. Comprender que al renunciar a la voluntad propia, la estamos crucificando, entonces, estamos actualizando el Santo sacrificio del Señor en forma mística, espiritual, y eso hace del alma un crucifijo viviente.

 Ahí es donde vencemos a satanás y sus demonios, al mundo y a los suyos, a la muerte y tinieblas, la carne y los vicios, etc., es de esta manera que vencemos a todos los enemigos espirituales.

 Comprender en el mismo sentido que si falta ese espiritual sacrificio, ese Místico Santo Sacrificio, no hay Presencia Viva de Dios ni en las almas ni en el mundo, entonces, avanzan satanás y las tinieblas, se multiplican los vicios y la humanidad se corrompe hasta pudrirse en vida de manera irrecuperable, incluso hasta alcanzar similitud con satanás mientras se hallan las almas de paso por el mundo.

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