domingo, 6 de julio de 2014

LLEVA A satanás A CUESTAS



LLEVA A satanás A CUESTAS

 Envidia a Dios el adversario, hierve furioso cuando es adorado, servido, obedecido, porque él desea obtener tales cosas para saciar su ego.

 No considera el estúpido que Dios recibe tales cosas como expresiones de amor de las almas, ni le interesa a él ser amado, en su abismal e incoherente orgullo desprecia el amor como algo inútil e inservible.

 Se nota que lo único que tiene es ego, que practica la egolatría y que solo ve lo que quiere ver con su inmundo y único ojo. Ve que Dios es adorado, pero no entiende ni quiere comprender que lo es por merecerlo y por amor, solo mira que Dios recibe lo que él quiere por ego-orgullo-amor propio.

 Así demuestra que es un incapaz, y que lo es por elección propia porque Dios no creó inmundicias, cosas defectuosas o mal, él mismo por inútil se hizo así, lo hizo por amor propio, por egoísta y miserable.

 Debería haber amado para poder crecer, madurar, evolucionar, siquiera para ocurra su lugar, el que le estaba predestinado, pero como no amó a Dios sino que se hundió en él mismo amándose, adorándose, se precipitó al abismo en el que se convirtió y por el que debió ser expulsado del Cielo.

 Desgraciadamente las almas no son diferentes, especialmente las que dicen y fingen amar a Dios, no lo hacen, no crecen, no evolucionan, se hunden en sí, estancan, pudren y mueren.

 Después reclaman adoración, se desesperan por ser tomadas en cuenta, servidas, aceptadas, no despreciadas, siguiendo los pasos de satanás, imitándolo a la perfección.

 Hundidas en sí no sirven para nada, son mentirosas, embusteras, chantas, no solo se pierden, sino que, como satanás mismo, arrastran con su abominable deformidad a otras estrellas del cielo mientras son precipitadas al abismo eterno.

 Continúan de paso por el mundo, pero espiritualmente se arrastran por el fondo del infierno, por ello es que permanecen en tinieblas y llevan a satanás a cuestas vomitándolo en el mundo, expresándolo por su pestilente orgullo abominable.

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