martes, 12 de agosto de 2014

INFLUENCIA DE LOS ESPÍRITUS EN LAS ALMAS Y EN EL MUNDO



INFLUENCIA DE LOS ESPÍRITUS EN LAS ALMAS Y EN EL MUNDO

 El espíritu usa a las personas en el mundo, el mundo no es nada en comparación con la realidad espiritual en la que se asienta esta ínfima parte de la creación que es lo material.

 Si hablamos del Espíritu de Dios, como Es Dios, El Creador, Es Bueno, lo que hace es dar vida a las personas que ha creado conduciéndolas a que nazca en ellas un espíritu de amor que les permita vivir-permanecer en su Reino.

 En este caso no usa sino que beneficia a las personas, las dota de un cuerpo espiritual para que su alma eterna no se pierda y no arda en tinieblas, en la muerte eterna, en el abismo.

 Cuando hablamos del espíritu de la muerte eterna, se adhiere a las personas que están en el mundo succionándoles vida, quitándoles vitalidad y metiéndose en la creación.

 Las usa, las arruina y después las descarta. Al final las almas han desperdiciado su vida en el mundo y no han adquirido un cuerpo espiritual, celestial, de verdadero amor, de pureza que les permita pasar la eternidad en Presencia de Dios.

 Comprender la importancia y necesidad de buscar a Dios y de recibirlo, de confiar en El y obedecerlo, porque así es como somos guiados por Él y es de esta manera como va creciendo un espíritu puro, de verdadero amor que nos posibilita unirnos con Él y permanecer en Su Reino debido a la pureza adquirida, a la similitud con Él, esa imagen y semejanza a la que nos llama y que es imposible que la hagamos por nosotros mismos.

 Durante la historia van cambiando las caras, los personajes, aquello que vemos, pero la realidad, lo espiritual tras este velo o telón que es el mundo, continúa desarrollándose sin que nadie llegue a comprender realmente lo que sucede.

 Los espíritus se mueven, continúa la batalla por la salvación de las almas y los espíritus impuros siguen su avance sobre la humanidad contando con su colaboración consciente o inconsciente para someterla definitivamente, para perderla en las tinieblas, para postrarla en la muerte eterna para siempre.

 Es poco lo que buscan a Dios y muy poco lo que realmente colaboran con Él las almas, entonces, es poca la Presencia de Dios en el mundo y eso provoca que los espíritus impuros estén sueltos pudiendo hacer lo que se les antoje.

 Si creciera la devoción a Dios, el amor a Él, esa confianza que le permite Ser y Hacer, que lo deja libre, Dios estaría Vivo y Presente, retrocederían las tinieblas, serían expulsados los demonios y otros espíritus impuros, llegaría la verdadera Paz, habría real Libertad, las almas permanecerían en la Luz porque crecerían-evolucionarían en el Amor, entonces, habría Justicia y Misericordia.

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