viernes, 12 de septiembre de 2014

LA CAÍDA DE LA IGLESIA (XVIII)



LA CAÍDA DE LA IGLESIA (XVIII)

(Consta de siete capítulos)

1.- UNIDAD DE LA IGLESIA, RESPONSABILIDAD ANTE DIOS

2.- AVANCES INFERNALES EN LA IGLESIA

3.- LA IGLESIA CORRE LA SUERTE DE CUALQUIER ALMA REBELDE

4.- LA IGLESIA SE HALLA TOTALMENTE EN TINIEBLAS

5.- FALSO PROFETA, ESTATUA O IMAGEN DE LA BESTIA, EL DESOLADOR

6.- PARA ENTENDER PORQUÉ NACIONES Y RELIGIONES ENCUENTRAN PERDIDAS

7.- IMAGEN Y SEMEJANZA DE DIOS, CAMINO PARA QUE LA HUMANIDAD LLEGUE

LA CAÍDA DE LA IGLESIA (I):

LA CAÍDA DE LA IGLESIA, (II):

LA CAÍDA DE LA IGLESIA, (III):

LA CAÍDA DE LA IGLESIA (IV):

LA CAÍDA DE LA IGLESIA (V):

LA CAÍDA DE LA IGLESIA (VI):

LA CAÍDA DE LA IGLESIA (VII):

LA CAÍDA DE LA IGLESIA (VIII):

LA CAÍDA DE LA IGLESIA (IX):

LA CAÍDA DE LA IGLESIA (X):

LA CAÍDA DE LA IGLESIA (XI):

LA CAÍDA DE LA IGLESIA (XII):

LA CAÍDA DE LA IGLESIA (XIII):

LA CAÍDA DE LA IGLESIA (XIV):

LA CAÍDA DE LA IGLESIA (XV):

LA CAÍDA DE LA IGLESIA (XVI):

LA CAÍDA DE LA IGLESIA (XVII):

CISMA EN LA IGLESIA CATÓLICA:

Capítulo I: UNIDAD DE LA IGLESIA, RESPONSABILIDAD ANTE DIOS

  Cada papa como autoridad tenía la responsabilidad de combatir un vicio en particular que inundaba la iglesia y que se extendía en el mundo, al no hacerlo, o al hacerlo insuficientemente, ese vicio se constituyó en esencia de la iglesia.

 Cada uno que se iba sucediendo heredaba el trabajo o vicio anterior sin concluir, de manera que llegamos al séptimo, bergoglio que tiene todos los vicios.

 El vicio que particularmente debían combatir era el que inspiraba, soplaba, infundía el adversario, un vicio inmundo, un espíritu inmundo, y toda una legión de demonios anexa.

 A lo largo de la historia de la iglesia se ha libado esta batalla, pero ha recrudecido en el final, es decir en el siglo XX y parte del XXI.

 Esto se debe a que la iglesia como una sola persona ha estado frente a Dios, es decir, lo que sucede con una persona sucedió con la iglesia toda que es una delante del Trono del Padre.

 Como una persona debe crecer, evolucionar, progresar, la iglesia también tiene el deber, y mucho mas aun, de crecer, evolucionar, progresar espiritualmente. Esta responsabilidad recae principalmente en quienes son autoridades, luego en quienes están especialmente consagrados, y finalmente sobre quienes forman el pueblo.

 El progreso de uno aprovecha a todos por la unidad que hay. No hay unidad porque estén unidos, sino porque Dios considera a la iglesia como una, la juzga como unidad.

 La involución, corrupción, degradación, putrefacción, perdición de uno, afecta también al conjunto, arrastra tras de sí a otros o los golpea tentándolos y exponiéndolos a que se pierdan.

 Como cabeza y representante de la iglesia, el papa tiene la responsabilidad primera y principal, es la autoridad y todo lo que hay en la iglesia esta en su espíritu por la unidad que hay.

 Absorbe, contiene todo lo que esta bajo su autoridad y con eso se presenta ante El Señor, quien lo presenta ante Dios. Esto es en condiciones normales, en la práctica no fue tan así y por ello la iglesia se perdió.

Capítulo II: AVANCES INFERNALES EN LA IGLESIA

 Como cabeza y autoridad de la iglesia el papa la representa ante El Señor, su trabajo es buscar Su Voluntad y luego transmitirla a la iglesia, encaminarla hacia la comunión con Él, lograr que lo siga a Él.

 El problema hoy en día y hace tiempo es que no ha discernido la voluntad de Dios, entonces, no ha seguido al Señor. No siguiendo al Señor no puede guiar a otras almas hacia Él ni hacer que lo sigan u obedezcan.

 Esta rebeldía viene trabajando hace años, en los diferentes papas que se han sucedido, hasta que al final la ruptura o separación de Dios se hizo inevitable.

 El último papa unido a Dios fue el hoy San Juan Pablo II, al morir la iglesia se separó definitivamente de Dios enterrándose en tinieblas, las tinieblas escalaron hasta la cúspide envolviéndola, atrapándola y sometiéndola.

 En los papas anteriores venía trabajando la separación de Dios, las potencias infernales fueron socavando y carcomiendo, erosionando y destruyendo, pero ahí alcanzó la cúspide.

 Las herejías, vicios y pecados que no fueron combatidos, los demonios que no fueron expulsados, continuaron su avance arrollador hacia el centro de la iglesia, hasta el corazón mismo, y de a poco, todo se vio infectado.

 Las tinieblas tomaron todo, lo cubrieron con su manto en principio gris, luego negro, todo lo oscurecieron, subvirtieron, deformaron, cambiaron, destrozaron, prostituyeron.

 Por supuesto que no solo obraron las tinieblas y los demonios, sino que lo hicieron con el apoyo, auxilio, la colaboración de personas. Así es que hubo masones que se infiltraron y otros que se convirtieron a la masonería y obraron desde adentro los mayores desastres.

 También colaboraron en la destrucción los vicios, las corrupciones, el apego al mundo, etc., todo lo que es fruto de la falta de un verdadero amor a Dios.

Capítulo III: LA IGLESIA CORRE LA SUERTE DE CUALQUIER ALMA REBELDE

 Los vicios, las herejías, la corrupción espiritual, moral y material que la iglesia no combatió en su seno ni en el mundo, se abalanzaron sobre ella hundiéndola en tinieblas, destrozándola  convirtiéndola en una horrenda prostituta.

 Cada papa fue responsable de librar una batalla contra las potencias infernales, de rechazar las legiones que satanás enviaba al mundo para colocarlo bajo su poder.

 El problema es que estos papas no hicieron lo espiritual que debían, se apegaron y dedicaron al mundo, entonces, colaboraron poco con Dios. Pudieron haber hecho cosas buenas, pero lo verdaderamente bueno, lo espiritual, no lo hicieron.

 A la par que dejaron de hacer lo verdaderamente bueno que debían para lograr la Victoria del Señor, para establecer la Presencia de Dios en las almas y en el mundo, pudieron ir avanzando los demonios y las tinieblas.

 Cada rebeldía, incumplimiento, cumplimiento tardío o impreciso, era una victoria para las potencias infernales. Mientras podía ir creciendo la Presencia de Dios en la iglesia y en el mundo, sucedía lo contrario, disminuía o retrocedía la Presencia de Dios y aumentaba la presencia de satanás y de la muerte eterna.

 Lo que sucedió con la iglesia no es diferente a lo que sucede con el alma particular, si el alma elige la Voluntad de Dios renunciando  ala propia primeo en lo malo y luego en lo bueno par asolo hacer lo bueno que Dios quiere, esta en verdadera comunión con Dios y se convierte en sede de Dios y en el Signo de La Presencia Viva de Dios en el mundo.

 Lo ideal es que esto ocurriera con cada fiel en particular y con la iglesia en general, y especialmente con sus representantes y con el que es su cabeza o autoridad máxima.

 Esto no sucedió, fue todo lo contrario, los fieles, las autoridades y los papas fueron dejando de buscar la Voluntad de Dios, se fueron separando, apartando y haciendo la voluntad propia, generando así tinieblas, obrando en rebeldía por mas buena intención que tuvieran.

 En esas tinieblas recibieron el espíritu de la muerte eterna, y por esa rebeldía le abrieron las puertas al adversario, a satanás, como sucede con cualquier alma y grupo de éstas, la iglesia no iba a ser la excepción.

 Debía ser la excepción en el sentido de no incurrir en rebeldía contra Dios, pero no lo fue, entonces, corre con la misma suerte que cualquier alma y conjunto de almas rebeldes.

Capítulo IV: LA IGLESIA SE HALLA TOTALMENTE EN TINIEBLAS

 La iglesia debía buscar a Dios, discernir la Voluntad del Señor, seguirlo, obedecerlo, no hacer cualquier cosa que se le ocurriera o impusiera desde afuera o adentro por los enemigos.

 Como no hizo discernimiento de la Voluntad de Dios, terminó haciendo cualquier cosa como sucede con cualquier alma rebelde, se volvió orgullosa, viciosa, corrupta, degenerada, perversa y colaboracionista con el adversario hasta acabar por ser su prostituta.

 A lo largo de la historia Dios mismo donaba, ofrecía, enviaba Su Espíritu a la iglesia para que lo recibiese, atesorase e hiciera fructificar, como en la parábola de los talentos.

 La cuestión es que la colaboración con Dios fue poca, salvo el caso de santos reconocidos o no, el alance general es espantoso, horrendo, digno de condenación.

 Como no se fue recibiendo a Dios, se fue eligiendo a satanás y a la muerte terna, consciente o inconscientemente se desviaron las almas y se inclinaron al mundo y al infierno.

 Incorporaron filosofías infernales, herejías, doctrinas cambiadas, así como inventaron otras inmundicias desde adentro. Pronto todo fue cambiado y en pocos años no va a quedar ni el recuerdo de lo abominablemente prostituta deforme que se va a convertir.

 Rechazar la Voluntad de Dios es elegir a satanás, consciente o inconscientemente es convertirse en rebelde, y esto ha ocurrido adentro de la iglesia, entonces, ésta fue arrastrada a tinieblas, sometida al adversario, el cerdo infernal la pudo penetrar y doblegar cuando no debía ni atreverse a mirarla.

 Al final todas las herejías, inmundicias, perversiones, depravaciones falsas doctrinas, oscuras filosofías infernales o de inspiración perversa y satánica, penetraron, se establecieron, fueron incorporadas, asimiladas y hasta son enseñadas y practicadas como cosa buena.

 Así es como esta por ahora ahí y se la ve, pero en esencia no es la iglesia del Señor, su espíritu fue cambiado, recibió los siete espíritus de satanás y no de Dios, entonces, transmite los espíritus infernales e inunda de tinieblas la tierra, la copa fue arrojada sobre el trono de la bestia y se halla completamente en tinieblas.

Capítulo V: FALSO PROFETA, ESTATUA O IMAGEN DE LA BESTIA, EL DESOLADOR

 El Don de Dios para la iglesia fue Su Espíritu, y lo hizo en siete etapas porque le hizo el Don del Espíritu, los Siete Espíritus de Dios, los Siete Sagrados Dones del Espíritu Santo.

 A lo largo de la historia de la iglesia fue Donando Su Espíritu, es decir, hubo siete etapas, una correspondiente a cada Don. Acá encontramos una de las interpretaciones que encierra el Apocalipsis al referirse a las siete iglesias.

 Cada etapa o iglesia debía recibir un Don particular de Dios y combatir un vicio articular que el adversario enviaba al mundo. Era una verdadera batalla, un verdadero combate espiritual, y también implicaba estrategia como un juego de ajedrez.

 Las almas debían buscar la Voluntad de Dios, discernirla, para renunciar a la propia y recibir a Dios al entregarse a Él. Al recibir a Dios, Dios entraba en ellas, y por medio de ellas su espíritu era enviado al mundo.

 La cuestión es que no se hizo, no se buscó su Voluntad, no se lo obedeció, pudieron hacerse cosas buenas, pero no se hizo lo esencial, entonces, se fue construyendo la ausencia de Dios, una abominable desolación.

 En los corazones fue instalándose el ídolo invasor, fue avanzando satanás, fue penetrando el espíritu de la muerte eterna, las tinieblas.

 Así es como llegó a alzarse una falsificación total de la religión, una falsa presencia de Dios, una imagen absolutamente falsa, mentirosa, contraria a la Verdadera Imagen de Dios.

 Ahí es donde llegamos atener en estos tiempos la estatua o imagen de la bestia que menciona el Apocalipsis, la mas abominable ausencia de Dios jamás conocida y su sustitución por el impostor, el desolador, el falso profeta.

 Esto es referido a que en la iglesia se halla el espíritu de satanás por completo y no el de Dios. También se refiere a la persona que lo encabeza, el papa. Toda la iglesia es falso profeta y también es la estatua o imagen de la bestia que clama adoración en el lugar de adorar a Dios y de enseñar a adorarlo a Él.

Capítulo VI: PARA ENTENDER PORQUÉ NACIONES Y RELIGIONES ENCUENTRAN PERDIDAS

Etapa o
prueba
Vicios
capitales
Dones del
Espíritu Santo
1
Soberbia
Sabiduría
2
Lujuria
Fortaleza
3
Avaricia
Consejo
4
Ira
Entendimiento
5
Pereza
Santo Temor de Dios
6
Envidia
Ciencia
7
Gula
Piedad

 Una persona a lo largo de su vida o de su paso por el mundo, va atravesando en general siete etapas, siete pruebas en las que debe ir optando por Dios y negándose a sí misma.

 Si se elige a sí misma siete veces, elige perderse, porque esta eligiendo el orgullo, la rebeldía, pertenecer a satanás y someterse y entregarse a la muerte eterna.

 Si elige en esas siete etapas a Dios, purga los siete vicios capitales y adquiere los siete Dones del Espíritu Santo, entonces, queda unida a Dios y pasa a ser santa.

 Como esto requiere esfuerzo, combate espiritual, colaboración con Dios, no son muchas las almas que lo hacen, entonces, son muchas las que terminan recibiendo los siete espíritus infernales, lo contrario de los Siete Sagrados Dones del Espíritu Santo, que son los siete vicios capitales.

 Cuando esas siete etapas, periodos, se acaban y las almas no eligen a Dios, se pierden, se sumergen en las tinieblas que eligieron, se provocaron y a las que se entregaron, se acaba su paso por el mundo y se condenan al infierno.

 Cada rechazo a Dios provoca tinieblas, entonces, cada rebeldía genera una tendencia a las tinieblas que dificulta una elección posterior de Dios, aumentan las tinieblas y el dominio de los demonios sobre y en el alma su presencia, así como retrocede la presencia de Dios produciéndose su ausencia.

 La vida, el paso por el mundo es como una carrera, hay siete materias que rendir, cada una tiene sus exámenes parciales y luego sus exámenes finales, el aprobar los parciales facilita aprobar los finales, así como no pasar las pruebas menores dificulta aprobar cada una de las finales.

 Los exámenes finales son lo que se conoce como ‘combate final’ donde el alma se enfrenta a su ‘yo’ encontrándose a solas con satanás y llegando a esa hora en horribles condicione, por ello es que es conveniente ir aprobando los exámenes parciales, para llegar a ese momento habiendo quebrantado el poder del adversario.

 Las almas que no colaboran con el Bien que Dios quiere hacerles, terminan colaborando con el mal que el adversario quiere hacerles.

 Esto descripto se aplica fácilmente al conjunto de almas que conforma una nación y también al conjunto de almas que conforma una religión, tanto lo que se hace como sus consecuencias. Esto da a entender porque las naciones y las religiones se encuentran perdidas.

MARTIRIO ESPIRITUAL-COMBATE FINAL-PERSEVERANCIA:

MANIFESTACIÓN DEL ANTICRISTO, PRUEBA DE DIOS:

EN LA PRUEBA SE VE QUIÉN ES VERDADERAMENTE FUERTE:

IMPORTANCIA DEL AMOR EN LA PRUEBA:

UNA ÚLTIMA PRUEBA:

LA HABITACIÓN 1-0-1:

PARA LLEGAR A SER VERDADERAMENTE LIBRES:

EL COMBATE FINAL, OTRA EXPERIENCIA:

ES LA HORA DEL COMBATE FINAL POR LA SALVACIÓN:

PUERTA DEL CIELO y Combate Final:

COMBATE-DUELO FINAL:


CRUZ LUMINOSA DE LA VERDAD, VICTORIA SOBRE LOS ENEMIGOS:

ORDEN DEL COMBATE ESPIRITUAL:

Armaggeddón o habitación 1-0-1:

Combate final, otra experiencia:

Capítulo VII: IMAGEN Y SEMEJANZA DE DIOS, CAMINO PARA QUE LA HUMANIDAD LLEGUE

N º
Dones del
adversario
Dones del
Espíritu Santo

1
Soberbia
Sabiduría
Época de la iglesia da, dona y forma la Humanidad

2
Lujuria
Fortaleza

3
Avaricia
Consejo

4
Ira
Entendimiento

5
Pereza
Santo Temor de Dios

6
Envidia
Ciencia

7
Gula
Piedad


Dones de la
muerte eterna
Dones Superiores,
Atributos Divinos

1
Orgullo
Verdad
Época que comienza da, dona y forma la Divinidad
2
Arrogancia
Libertad
3
Petulancia
Paz
4
Egolatría
Luz
5
Jactancia
Amor
6
Pavoneo
Justicia
7
Vanidad
Misericordia

 Dios creó a la humanidad para que llegara a su Imagen y Semejanza. Esto debía ocurrir a lo largo de la historia.

 Jesús, El Hijo de Dios, El Señor, Es la Verdadera Imagen de Dios y su Semejanza. Es Imagen en Su Humanidad Perfecta y es Semejanza en Su Divinidad Perfecta.

 Quienes no conocen el Misterio de la Unión Hipostática del Verbo no pueden comprender esto, porque la Verdad es que El Señor tiene dos Naturalezas, Divina Perfecta y Humana Perfecta.

 Conocer este Misterio fue lo que hizo enfurecer a satanás y sus dementes seguidores, fue la razón por la que estallaron de furia y el motivo por el que el cerdo infernal que ardía vanidosa y celosamente en deseos de adoración se convirtió en el gran dragón rojo, no pudo contenerse mas y se rebeló abiertamente contra Dios.

 No quiso aceptar que Dios se uniera a la humanidad dándole Divinidad, elevándola a su categoría, y por ello, colocándola por encima de los ángeles. Como odió y renegó combatiendo a Dios, terminó perdiéndose, autodestruyéndose, condenándose.

 Conocer este mismo Misterio fue lo que hizo estallar de furia a quienes supuestamente esperaban al Mesías y debían colaborar en su Venida, esa fue la razón por la que eligieron las tinieblas, a satanás y mataron al Hijo de Dios.

 Conociendo este Misterio, la iglesia debía colaborar con Dios para alcanzar Imagen y Semejanza, pero no solo no lo hizo, sino que, cuando El Señor comenzó a hacerlo por medio de otras almas elegidas en el mundo, estalló de celos, rabia, furia y persiguió ese Don de Dios hasta lograr apagarlo, extinguirlo, pero condenándose por ello a las tinieblas.

 En el fin de esta etapa nos encontramos, la caída de la iglesia, y por lo tanto, en el inicio de una nueva etapa y de un nuevo pueblo, el que se conforma con todas las almas que hagan discernimiento de la Voluntad de Dios y lo sigan-obedezcan colaborando en el crecimiento y en la evolución espiritual de la humanidad.

 Durante la historia de la iglesia, hubo siete etapas en las que se debía rechazar las legiones infernales y buscar los Siete Sagrados Dones del Espíritu Santo como Don de Dios.

 Solo fueron integradas al Señor, devueltas a la comunión con Dios las almas que lo obedecieron, con éstas formo la Imagen, con las que busquen la comunión con Dios en la nueva época que se inicia, formará la Semejanza.

 Las almas que no colaboraron y que no colaboran con Dios, quedan afuera, en tinieblas, separadas del Señor, de la viña, no tienen Vida, no reciben el Espíritu de Dios aunque hablen de Él todo el tiempo.

 Dicho o visto de otra manera, las almas que respondieron a Dios durante el período de la iglesia, se unieron al Señor en su Humanidad, mientras que las que lo reciban en la época que sigue, que comienza ahora, su unirán a su Divinidad.

 Cada alma recibe una porción de Espíritu y si se considera el conjunto a lo largo de la historia habrá dado todo su Espíritu al Señor, Jesús, Su Hijo, y por medio de Él que se lo ha dado en porciones a sus discípulos, lo habrá recibido la humanidad formándose a Imagen y Semejanza de Dios.

PRE-SANTIFICACIÓN:

LA CAÍDA DE LA IGLESIA (XVII):

CISMA EN LA IGLESIA CATÓLICA:

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