sábado, 11 de octubre de 2014

EL ORIGEN DE NUEVO PUEBLO ELEGIDO



EL ORIGEN DE NUEVO PUEBLO ELEGIDO

LA SAGRADA ORDEN DE LA VIDA ETERNA

El misterio de los 144.000 y El Fuego del Verdadero Amor a Dios que mantiene Su Presencia Viva en medio de la historia


Capítulo I: LA SAGRADA ORDEN DE LA VIDA ETERNA I

 La Sagrada Orden de la Vida Eterna es una orden espiritual celestial que procede de Dios mismo y que depende exclusivamente del Señor, Jesús, El Hijo Único de Dios, Nuestro Salvador.

 Su existencia permaneció en secreto hasta ahora por dos motivos:

1.- La importancia de su misión.
2.- La humanidad no era digna de conocerla, pues tiene la costumbre de estropear todo lo que toca.

 Ahora pasa El Señor a Revelar su existencia por una imperiosa necesidad, porque los motivos por los que debería continuar siendo secreta subsisten la misión sigue siendo importante y la humanidad continúa no siendo digna de conocerla.

 La imperiosa situación actual ha movido al Señor a Revelar la existencia de esta orden (La Sagrada Orden de la Vida Eterna) para asociar a la humanidad en general a su obra. Su obra en esencia es dar la Vida Eterna a las almas.

 En estos tiempos reina la muerte eterna en los corazones y en el mundo, por ello es que El Señor mismo, El Señor de la Vida, ha venido al mundo para rescatar, liberar, salvar a las almas.

 Reina la muerte eterna por medio de la mentira que es su instrumento. Reina porque las almas no buscan la Verdad Que Es la Palabra de Dios, se apegan a la mentira y cultivan el orgullo viviendo evadidas de la realidad.

 El Señor mismo, Que Es la Verdad, Se Revela, es decir, Revela Su Palabra, la Verdad iluminando a las almas para que puedan corregirse, para renuncien a la mentira y salgan de las evasiones-fantasías, abandonen el orgullo y vuelvan a la vida.

 Yacen las almas en sí mismas, encerradas, ahogadas en sus delirios de orgullo y expuestas a los enemigos espirituales, en ese auto-encierro miedoso en el que no hacen mas que pensar en sí mismas, El Señor interviene, Pasa, Se Revela.

 Revela Su Palabra Que Es La Luz para las almas, las corrige, encamina, las devuelve a la comunión con El Padre en el Espíritu Santo, les da la Vida Eterna, las Resucita porque yacen muertas en el orgullo-amor propio-miedo-mentira.

Capítulo II: LA SAGRADA ORDEN DE LA VIDA ETERNA II

 La Sagrada Orden de la Vida Eterna, tiene por objetivo mantener La Presencia Viva de Dios en las almas y en el mundo.

 Esto lo logra manteniendo encendido el Fuego del Amor Vivo, es decir, manteniendo un verdadero amor a Dios en medio del mundo por medio de almas especialmente consagradas-dedicadas-entregadas a Dios.

 El Señor mismo se encargó de que a lo largo de la historia hubiera almas totalmente consagradas-dedicadas-entregadas a Él, esto es en cuerpo, alma y espíritu, los tres reinos que componen a la persona.

 Estas almas son las 144.000 que menciona el Apocalipsis. Éste número se cumplió, ya han pasado las 144.000, entonces, ahora se abre La Sagrada Orden de la Vida Eterna a todas las almas de buena voluntad para formar “Un gentío inmenso imposible de contar” como lo menciona el Apocalipsis.

 El Fuego del Verdadero Amor a Dios se logra mediante una consagración-entrega total, verdadero holocausto espiritual en el que el alma arde en amor espiritual puro a Dios.

 La persona se entrega-consagra completamente a Dios para seguir al Señor, “…al cordero donde quiera que vaya”. Esto sucede cuando la persona discierne la Voluntad Divina y obedece al Señor convirtiéndose en ofrenda total. Considerar que amor es entrega, y entrega es consagración.

 Esto lo hicieron a lo largo de la historia 144.000 a la perfección, las que fueron guiadas personalmente por El Señor, o sea, por la Palabra de Dios Revelada. Fueron los mas grandes Santos, y algunos fueron reconocidos, otros no porque su misión era oculta y solo visible a los ojos de Dios.

 Otros santos fueron asistidos por la fuerza-espíritu de esta comunidad espiritual sin pertenecer a ella. Considerar que viene a ser lo que la Compañía de Comandos es en un ejército.

Capítulo III: LA SAGRADA ORDEN DE LA VIDA ETERNA III

 Terminado el paso por el mundo de cada uno de esos 144.000, fueron asuntos al cielo y desde ahí continúan su misión oculta a los ojos del mundo y al servicio entero y directo del Señor para que se mantenga Vivo y Ardiente el Verdadero Fuego de Amor a Dios, que es lo que logra la Presencia Viva de Dios en el mundo.

 El paso por el mundo de estos 144.000, fue su preparación, formación, no solo en cuanto a doctrina, sino que, y especialmente, en cuanto a espiritualidad verdadera.

 El amor a Dios es espiritualidad, y generalmente en las religiones no se enseña debidamente, porque éstas tienden a pensar en sí y enseñan a adorar a sus líderes, seguirlos, obedecerlos ciegamente y a dedicarse a la subsistencia de éstas.

 El verdadero amor a Dios consiste en buscarlo, discernir Su Voluntad, renunciar a la propia, ofrecerla en sacrificio y seguir al Señor en Su Revelación, en la Revelación de la Verdad.

 Esto no se hace en las religiones, cada uno hace lo que se le ocurre, aspira a fines terrenos, materiales, mundanos, las mismas organizaciones se convierten en empresas transnacionales dedicadas a hacer negocios, los que generalmente no son lícitos.

 Venden el producto llamado ‘religión’ y se preocupan por obtener mercados para sus productos. Entrenan a sus vendedores, sus autoridades son gerentes y administradores.

 Adoctrinan a sus fieles, les lavan el cerebro, los convierten en clientes adictos o adictos clientes que pagan y sostienen el sistema corrupto y corruptor que nada tiene que ver con Dios.

 En las religiones donde no se practica el verdadero amor a Dios como se lo describe arriba, se termina adorando a satanás porque se cambia la adoración a Dios por la adoración a sí mismo, se cambia el amor a Dios por el orgullo, se le termina rindiendo culto a la imagen-personalidad-máscara-fachada y cunde la corrupción.

 Al final solo son organizaciones criminales que practican lavado de cerebros, control mental y se dedican a adorar a satanás y convertirse en instrumentos de perdición de las almas por propagar el veneno de la perdición eterna que es la mentira, la palabra del adversario que va anexa a su espíritu de muerte eterna.

 Habiendo conquistado el adversario las religiones y habiéndolas convertido en instrumento suyo, El Señor mismo las declara perdidas, sometidas a anatema, Él retira totalmente su Presencia de ellas y quedan libradas a los caprichos, antojos y demencias satanás, su dios y señor.

Capítulo IV: LA SAGRADA ORDEN DE LA VIDA ETERNA IV

 El Señor no abandona a las almas, entonces, Él mismo les Revela Su Presencia, Su Palabra, Viene-Vuelve al mundo para ocuparse Él mismo de la salvación dado que las religiones se han apartado.

 La Sagrada Orden de la Vida Eterna, fue mencionada la biblia de manera velada porque aun no era tiempo de Revelar su existencia, esto se encuentra en el relato del génesis cuando habla del Árbol de la Vida, es justamente esta Sagrada Orden Espiritual de la Vida Eterna.

 A lo largo de la historia el Señor ha guiado a almas para que mantuvieran encendido el Fuego del Verdadero Amor a Dios para poder mantener Su Presencia Viva en el mundo, para que haya Luz-Vida-Verdad.

 Cuando El Señor elegía un pueblo, lo injertaba en Árbol de la Vida para irle dando, donando, la Vida Eterna, para que entrara en éste limpiándolo, purificándolo y haciéndolo fructificar.

 La obligación de estos pueblos era mantener encendido el Fuego del Verdadero Amor a Dios por medio de una real obediencia a Su Voluntad.

 Notar que Adán y Eva que estaban unidos al Árbol de la Vida, se separaron para comer el fruto de la muerte, la rebeldía, entonces, se envenenaron atrayendo la muerte para sí y su descendencia.

 Cuando injertó al pueblo del antiguo testamento, éste también desobedeció, incurrió en rebeldía, comió del fruto prohibido probando la muerte y extendiéndola a su descendencia.

 Cuado injertó al pueblo del nuevo testamento, otra vez ocurrió lo mismo, éste incurrió en rebeldía comiendo el fruto prohibido y probando la muerte que cundió en todo el pueblo.

 A la par que esto sucedía, en medio de cada uno de esos pueblos El Señor mantenía almas a las que preservaba de la caída, almas que eran purificadas especialmente y se consagraban enteramente a Él, éstas son las 144.000.

 Ahora, habiendo caído la iglesia, El Señor mismo interviene en la historia, hace Su Vuelta y Él prescinde de las religiones que prescindieron de Él porque se han separado del Árbol de la Vida, porque contagian muerte-mentira-rebeldía, el espíritu de satanás.

 El Señor mismo Revela la Verdad, da la Vida, comunica el Espíritu Santo, porque Él Es El Que Bautiza en el Espíritu Santo.

Capítulo V: LA SAGRADA ORDEN DE LA VIDA ETERNA V

 La rama que no da fruto, se seca y se corta, la rama que da fruto es podada para que de mucho mas fruto.

 El Árbol de la Vida es el Amor mismo de Dios, Su Espíritu-Esencia, Es Su Misma Vida Eterna, Sobrenatural, Espiritual.

 Tanto las almas como las religiones que dejan de buscar la Verdad y que dejan de obedecer a Dios, que no disciernen constantemente Su Voluntad ajustando el rumbo, son ramas secas.

 Esas almas y religiones se vuelven orgullosas, se adoran a sí, se convierten en oscuras y oscurantistas, se dedican al mundo y terminan empeñándose en negocios perversos como tráfico de armas, drogas, personas, órganos, influencias, lavado de dinero, etc.

 Ocultan que son una organización delictiva, criminal, mafiosa, como un cártel, tras su fachada de piedad, se enmascaran de religión, pero solo son una empresa mas en este mundo que ha retrocedido a las horas mas oscuras de la edad media.

 En medio de esta corrupción espiritual, moral, intelectual, social, total, El Señor mismo Viene-Vuelve para Revelar la Verdad, para Salvar a las almas de la perdición, de ser enredadas en la mentira, de ser confundidas en tinieblas, de ser arrastradas a la muerte eterna.

 Las rescata de la mentira-orgullo, de la rebeldía consciente o inconsciente a Dios, de apegarse a su fantasía-deliro-mentira-orgullo perdiéndose en ese abismo de olvido y negación de Dios.

 Las almas deben buscar al Señor personalmente, deben discernir Su Voluntad, comenzar a recibir Su Espíritu-Palabra-Verdad para reencaminarse, para volver a la comunión con El Padre por El Espíritu Santo.

 Deben hacer aquello que no hicieron hasta ahora, y que las mismas religiones tampoco hicieron, buscar al Señor, su Revelación, buscar la real comunión con Él, aceptar Su Palabra, renunciar a la propia voluntad colaborando en Que Se Haga-Reine-Triunfe la Voluntad de Dios.

Capítulo VI: LA SAGRADA ORDEN DE LA VIDA ETERNA VI

 Reina la mentira, impera el olvido y la negación de Dios, las almas cultivan la rebeldía tanto individualmente como en forma conjunta.

 Cada cual se dedica  así mismo, a su abismal ego, a edificar una columna de orgullo, máscara con la que encubre el abismo de su ser desamorado para exigir ser visto, adorado y tomado en cuenta.

 Después, se asocian criminalmente las almas porque si se juntan dos o mas, es para hacer lo mismo, para dar una fachada-apariencia y para dedicarse a satisfacerse en su ego.

 Ahí es donde terminan dedicándose a todo tipo de actividades criminales en el mundo y al servicio consciente o inconsciente de satanás y la muerte eterna. Así es como todo se corrompe material, espiritual, moral, cultural, social, etc.

 Impera el individualismo colectivo por el que cada uno piensa en sí mismo, se dedica a una perversa, egoísta y criminal satisfacción personal corriendo tras el éxito en el mundo sin saber siquiera porqué.

 Se dedican las almas a la carrera del mundo, se esfuerzan y sacrifican conquistándolo sin considerar la esencia de esto, sin ve que en realidad están encerrándose y hundiéndose en sí para convertirse en ególatras narcisistas infernales orgullosos y totalmente desamorados, y por ello, verdaderamente despiadadas.

 Se hunden en sí y se olvidan de Dios, y cuando se dedican a tratar de satisfacer el abismo de su ego, lo niegan y de Él reniegan, entonces, impera la oscuridad, reinan las tinieblas, se impone la mentira y cunden toda clase de vicios, ambiciones, perversiones, etc., el infierno se desata sobre la faz de la tierra.

 En medio de la oscuridad reinante, en medio de este imperio de tinieblas en las almas y en el mundo, El Señor Vuelve-Pasa-Interviene. Él Es La Luz Que Ilumina  a las almas, que les Revela la Verdad dándoles Su Espíritu de Vida, por ello, aquellas almas que lo reciben, son limpiadas, corregidas, liberadas, purificadas y reencaminadas, sacadas del abismo-muerte eterna, de la mentira, el orgullo, la egolatría, etc.

Capítulo VII: LA SAGRADA ORDEN DE LA VIDA ETERNA VII

 Las almas que buscan la Voluntad de Dios, que la disciernen, y que renuncian a la propia para esforzarse en obedecerlo, pertenecen a La Sagrada Orden de la Vida Eterna.

 Considerar que no es una organización en tierra, no tiene estructura como las religiones, es una organización enteramente espiritual que depende exclusivamente del Señor, Jesús, El Hijo de Dios, Nuestro Señor, Maestro, Guía.

 Para pertenecer a la Sagrada Orden simplemente hay que discernir la Voluntad de Dios, participar en la Revelación de la Palabra de Dios, escuchar al Señor y obedecerlo, seguirlo.

 Ahí es donde se hace el santo sacrificio de la voluntad donde renunciamos a la voluntad propia para buscar la Voluntad de Dios y seguirlo-obedecerlo. Ahí es donde se produce una verdadera consagración-entrega, y como el amor es entrega, es ahí donde amamos a Dios en Espíritu y Verdad.

 No hay autoridades terrenas, no hay maestros terrenos, no hay guías terrenos, las almas de buena voluntad se dirigen al Señor, Jesús, buscan Su Revelación, escuchan Su Palabra Viva y lo siguen-Obedecen.

 Se entregan a Él, confían en Él, se dejan guiar por Él y se dejan formar, educar, instruir, a la vez que purificar, entonces, se convierten en verdaderos discípulos del Señor.

 Cada uno sigue en medio del mundo, pero consagrado verdaderamente a Dios, entregado por medio del Señor Que Es El Sumo Sacerdote Eterno que consagra las almas al Padre por El Espíritu Santo.

 Las almas cómodas, orgullosas, pusilánimes, se preocupan por sí mismas y continúan vagando sobre la faz de la tierra dedicándose a la egolatría narcisista infernal, mientras que las que desean amar a Dios en verdad, ya están buscando al Señor, Su Revelación-Palabra de Verdad y lo están obedeciendo.

LA SAGRADA ORDEN DE LA VIDA ETERNA, El misterio de los 144.000 y El Fuego del Verdadero Amor a Dios que mantiene Su Presencia Viva en medio de la historia:
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