viernes, 7 de noviembre de 2014

EL CAMINO NO SE HA ENSANCHADO



EL CAMINO NO SE HA ENSANCHADO


 La obediencia nos hace hijos de Dios, mientras que la rebeldía es la que nos vuelve hijos de satanás, de la traición, herederos de judas, continuadores de las obras de la perdición.

 Sino buscamos la Voluntad de Dios, no podemos obedecer verdaderamente al Señor, entonces, hay rebeldía, y es ahí donde nos volvemos hipócritas, impostores, traidores, continuadores de los pasos de judas.

 Toda persona que se dedica a sí misma, a su ego, a conformar y satisfacer su orgullo, es heredera y continuadora de las obras de judas, es hija de la perdición, por mas que crea obrar bien y aunque diga servir al Señor.

 Discernir la Voluntad de Dios y obedecerlo es esencial y determinante, es lo que las almas siempre dejan de lado, lo que ignoran y consideran secundario, pero es ahí donde se decide la salvación o la perdición.

 Quieren creer cualquier cosa las almas en estos tiempos y como idiotas se esfuerzan en imponer esas creencias viciosas, corruptas y miserables como si fuesen ciertas, verdaderas, valederas. Por mas que en el mundo hagan reconocer como verdad lo que no lo es, la realidad no va a cambiar, no se va a modificar.

 Por mas que se engañen a sí, por mas que logren imponer por ley la mentira, la Verdad no va a cambiar, solo van a apurarse a perderse, solo van a seguir a satanás, porque la Salvación cuesta esfuerzo y requiere sacrificio, El Camino no se ha ensanchado, dilatado o facilitado.

 Si están tomando un camino ancho, cómodo, fácil, no es el de la Salvación, están cayendo en la trampa de satanás, están llamando ‘salvación’, a lo que es perdición. El Camino no ha cambiado, ni puede cambiar, porque ese esencial pasar por la purificación, atravesar un verdadero calvario, camino abierto y Revelado por El Señor, si es que queremos salir del abismo de la egolatría que es la antesala del infierno.

 El problema es que las almas no quieren salir del abismo de la egolatría, desean permanecer ahí y engañarse, decirse que son salvadas, lo que permite que satanás les diga lo que desean escuchar y terminen perdiéndose irremediablemente.

 El Camino no ha cambiado ni cambiará, lo tomamos o lo dejamos, si inventamos cualquier cosa y nos ponemos de acuerdo llamando a eso ‘salvación’, solo vale para engañarnos, solo sirve para satisfacer el orgullo, es una vanidad mas que queda en el mundo mientras el alma se precipita al infierno.

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