domingo, 14 de diciembre de 2014

SIETE CHACRAS, RELACIÓN CON LOS VICIOS CAPITALES, AVANCE DEL DOMINIO DE LA SERPIENTE



SIETE CHACRAS, RELACIÓN CON LOS VICIOS CAPITALES, AVANCE DEL DOMINIO DE LA SERPIENTE


1º chacra-soberbia

1.- La persona que reniega y prescinde de Dios queda hundida, encerrada y perdida dentro de sí misma, se ahoga en su nada, naufraga, termina deformándose y volviéndose semejante a demonio.

 Se vuelve ególatra desesperada por saciarse, conformarse, satisfacerse, busca llenarse, pero tiene un abismo imposible de llenar, su mismo ego, el vacío, la ausencia de Dios que ha provocado.

 Se miente a sí misma, se engaña, se dice que es diosa y que no necesita de Dios ni de nadie, entonces, ya es soberbia, se ha apartado de Dios y ha dejado fermentar la mentira.

 Ahí la serpiente infernal la infectó con su veneno. La persona quiere creer que por sí misma todo lo puede y trata de demostrarlo y de hacerlo creer, pero solo esta cultivando la soberbia, apegándose a la mentira, negándose a sí misma.

2º chacra-lujuria

2.- La serpiente que sube del abismo avanza mas y en la segunda conquista logra que la persona se vuelva dominante, posesiva, despreciativa arrogante que solo desea imponerse, vencer, prevalecer, o sea, la hace caer en la lujuria.

 Vive por y para sí misma, finge que es autosuficiente, superada, pero en realidad se encuentra sumamente preocupada, alterada, desesperada buscando la manera de colgarse, adherirse, sujetarse a otras personas para succionarles vida, quitarles vitalidad, para sostenerse.

 Ha dejado de nutrirse de Dios porque de Él se ha apartado, por ello es que se adhiere a otras personas y les succiona vida, vive de los otros.

  chacra-avaricia

3.- Avanza la serpiente hacia su tercera conquista, acá logra que la persona se convierta en egoísta, pierde la noción de la realidad, no ve el entorno, vive exclusivamente por y para sí misma.

 Teme, desconfía y se aísla, se encierra, por ello es que se vuelve caprichosa, obsesiva, histérica, está perdiéndose en el aislamiento, en sí misma, dentro de sus propios límites.

 Se niega por completo a buscar a Dios, y si llega a hacerlo, es para obtener algo, o sea, no busca a Dios, lo persigue dominada por su egoísmo, de todo busca el provecho, la ganancia y no dando nada, es sumamente miserable.

  chacra-ira

4.- Avanza la serpiente enroscándose en el alma desde el abismo del que ha salido y la hace caer en el cuarto pozo, abismo, estanque de putrefacción, acá la hace pasar por una muerte para hacer brotar el cuarto vicio, la ira.

 Comprender que, cuando hace brotar en el alma envicio, consigue que ésta se abra a ella, a la serpiente, que termina de entrar, de fundirse-confundirse con ella y es ahí donde la transforma.

 Si bien en los puntos anteriores venía enroscándose al alma y adhiriéndose a ella, lo que obtiene acá es fundirse-confundirse, comenzar una etapa de evolución diferente, ya acá todo es transformante-deformante.

 El alma como un cadáver de mucho tiempo, comienza a descomponerse, se deshace como un papel en el agua, desintegra, se vuelve cenizas y la serpiente pasa a reinar.

5º chacra-pereza

5.- El Paso siguiente es cuando esa serpiente alumbra a su hijo, lo que conocemos como anticristo, un ser nuevo formado por esa unión entre el alma y la serpiente que es la mentira, la palabra-espíritu-esencia de satanás, su delirio fantasioso.

 Acá la persona se vuelve delirante de soberbia, también dominante, posesiva y absorbente. Es infantil, caprichosa, inmadura, celosa de sí, no tiene consciencia de su entorno, no existe nada ni nadie fuera de ella.

 Enlaza, atrapa y domina a otras almas principalmente con engaños y seducciones, pero si no lo obtiene de esta manera lo hace con violencia, porque es excesivamente caprichosa, despiadada y tiene astucia para conseguir lo que quiere, lo que no es sinónimo de inteligencia.

 El alma en este punto es como una nena caprichosa que comienza a madurar y se dedica a seducir, provocar para dominar, usar y tener a todos a su disposición. Se cree reina, se hace adorar como diosa y trata a todos como esclavos mientras que les miente y los convence de que son similares a ella cuando en realidad los ve como a inferiores de los que se sirve.

 Es evidente en este punto que la persona comparte plenamente el delirio satánico y se encuentra al servicio del adversario continuando en el mundo sus obras.

 El vicio es el de la pereza donde la persona se vuelve indiferente hacia Dios centrándose en sí, metiéndose en su ombligo-ego.

6º chacra-envidia

6.- El sexto paso de la serpiente en su conquista, dominación y sometimiento del alma es cuando comienza a maltratarla para volverla resentida, odiosa y perversa despiadada a su servicio.

 La hostiga, castiga, humilla, la insulta, persigue y maltrata a mas no poder. La persona se ve confundida, se siente atormentada, pero se encuentra desconcertada.

 Acá lo que hace es el mismo, satanás, la serpiente, la mentira, su palabra-espíritu, destruir el mundo que ha construido, demolerlo, porque de esta manera convierte  ala persona en una desgraciada resentida que solo quiere venganza.

 Pero lo que hace es culpar o responsabilizar a otros, le hace enfocar su odio a quien representa como responsable, o sea, aquella persona que no se ha dejado someter, dominar, vencer, usar.

 La persona se deja llevar, se desespera por dominar y por odiar, se vuelve furiosa, se convierte en una fuente de odio irracional, visceral, sanguinario, furioso, el odio por el odio mismo, porque sí.

 Al final se halla encendida en furia y no le importa ni le interesa nada, solo destruir, arruinar, estropear. Así es una envidiosa consumada que no puede ni quiere ver nada bueno, que aborrece la vida y solo escupe veneno, además de que lo vierte por todos sus poros.

 La persona se encuentra plenamente convencida de sus delirios, dice que ella es perfecta y cree que todos los demás están equivocados y son defectuosos, además de culpables de sus desgracias.

 Capítulo aparte merece en esto Dios, es la gran causa de todos los males porque jamás se deja vencer, siempre se opuso a lo que el alma quería. Esto es porque el mismo veneno de satanás fermenta en ella, y como veneno del enemigo que es, su esencia es el odio a Dios.

7º chacra-gula

7.- El séptimo asalto infernal es cuando la mentira-espíritu de satanás llega al delirio completo, cuando se mete en lo mas hondo del ser, de la mente y la persona se considera realmente una diosa, perfecta, superior.

 Acá dice haber superado sus odios y rencores, pero ha entrado en otra fase de delirio, de mentira, de auto-convencimiento, de auto-engaño, es semejante al adversario, completamente delirante de orgullo y para sostenerse necesita generosas dosis de soberbia.

 Es histérica insoportable porque se cree realmente superior, diosa-reina, incluso hasta finge interés por otros, se dedica a hacer caridad y a mostrarse como salvadora, protectora.

 Es asquerosamente repugnante de orgullo, abominable, detestable, realmente es una serpiente delirante de soberbia.

 Llegado a este punto, la persona es un abismo con patas, un ego que se arrastra sobre la faz de la tierra para apagarse a las personas y succionarles vida como agujero negro en el espacio que devora hasta la luz.

 Verdaderamente es una estrella muerta que mata todo cuanto toca, seca, destruye, aniquila, deforma, transforma, arruina porque quita vida, succiona vitalidad.

 Acá la serpiente infernal se halla sobre la cabeza de la persona, impera, reina, prevalece, hace en y de ella absolutamente lo que se le antoje.

 Así es como la persona se encuentra en un delirio total, encerrada en un mundo en el que solo esta ella, esta como momificada, muerta, paralizada en el alma, porque en el cuerpo se mueve todavía, lleva una existencia trivial, común, viciosa en el mundo.

SIETE CHACRAS, RELACIÓN CON LOS VICIOS CAPITALES, AVANCE DEL DOMINIO DE LA SERPIENTE:

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