viernes, 22 de enero de 2016

ANTICRISTOS MÚLTIPLES Y LA SEGUNDA VENIDA DE CRISTO



ANTICRISTOS MÚLTIPLES Y LA SEGUNDA VENIDA DE CRISTO


 Irremediable e inevitablemente a todos nos llega el tropiezo, la ruina, la desgracia.

 Llega por causas externas e internas. Externas debidas a la acción de otros e internas debidas a la torpeza, caprichos, obsesiones, miserias, vicios, defectos propios.

 Cuando esto sucede, el mundo ideal, fantasioso, se derrumba, se viene abajo el cielo, todo nuestro ser es cuestionado, atacado, puesto en tela de juicio y aniquilado.

 Cuesta aceptarlo, nos oponemos, defendemos lo que es nuestro orgullo con furia, desesperación, angustia, pero es inevitable, hagamos lo que hagamos, hemos caído en desgracia y solo podemos ver ruina, destrucción, desolación.

 Acá es donde la persona ególatra, orgullosa, centrada en sí, que hizo del orgullo su motivo de vivir, se desespera, enloquece, enfurece y hace lo que sea para continuar sosteniendo su orgullo, lo defiende aun cuando ni ella misma lo cree.

 En esa defensa obstinada de lo que es humo, fantasía, engaño, la persona se autodestruye inevitablemente, se arruina de manera tal que se vuelve irrecuperable.

 Ahí es donde llega a asemejarse a demonios porque se deja llevar por éstos que desde el fondo del abismo se alzan fingiendo que la asisten y defienden su orgullo y caprichos, cuando en realidad se alzan para atraparla y arrastrarla definitivamente al infierno.

 Si la persona continúa defendiendo su orgullo, si sigue con su lealtad a su imagen negándose a aceptar la realidad, se consume en furia, odio y maldad, termina de autodestruirse.

 Es necesario que recapacite, que vea la realidad, que comprenda que construyó vanidades y que no tiene mas que un vacío abominable y no es otra cosa mas que un ego insoportable delirante de soberbia mientas que se hunden en el orgullo-tinieblas-nada-mentira-fantasía.

 El mismo orgullo es la red satánica en la que queda atrapada, tiene que salir de ese encandilamiento infernal, buscar la Verdad, despreciar y rechazar la mentira, asentarse en tierra firme, construir sobre la roca, usar la piedra angular, apoyarse en Dios, confiar en El Señor, El Salvador, en esa Revelación de Dios.

 No quieren escuchar ni ver, desprecian la Revelación, prescinden de ella y se burlan cuando se la presentan, prefieren su orgullo, por ello es que en definitiva son las almas dignas de encontrarse a merced de los anticristos.

 En sí mismas tienen a ese anticristo personal que es su delirio de orgullo, esa fantasía de autosuficiencia, ese querer creer que a sí mismas se bastan y que por sí pueden todo.

 Al pasar por el mundo de esta manera todos o la gran mayoría, se forma el anticristo general y luego sus autoridades políticas y religiosas también son así.

 Teniendo tantos anticristos, solo hay ausencia de Cristo, de Verdad, de Revelación de Dios, Dios es rechazado, no puede hablar, decir, revelare o intervenir, a la vez que cualquiera puede decir, hacer y creer cualquier cosa.

 Verdaderamente es una demencia generalizada donde impera la mentira y en la que las almas hacen absolutamente lo que se les viene en ganas, o lo que de su podredumbre-abismo surge, con mas lo que los demonios les imponen, exigen y demandan.

 Todos esos egos delirando de orgullo son un gran anticristo, se forma una masa anticristo, una humanidad sin dios delirante de orgullo, ególatra, centrada en si misma, desesperada por conseguir la adoración que le ha negado a Dios.

 Considerar que Jesús, El Cristo, tiene dos Naturalezas, Humana Perfecta y Divina Perfecta, Es Perfecto Dios y Perfecto Hombre. (= Misterio de la Unión Hipostática del Verbo). Entendiendo esto, se deduce claramente lo que es el anticristo, un judas, un perfecto demonio-humano, es demonio y humano, con dos naturalezas invertidas y contrarias a las dos Naturalezas de Cristo.

 Considerar en el mismo sentido que la humanidad ególatra, orgullosa, viciosa, corrupta, tiene el espíritu del anticristo, y la humanidad que se esfuerza por buscar la Verdad, por colaborar en la Revelación del Señor, que recibe esa Palabra-Pan Vivo Bajado diariamente del Cielo, tiene el Espíritu del Señor y por ello es verdaderamente cristiana.

 La humanidad sin Dios, ególatra, delirante de orgullo tiene sus líderes políticos y religiosos y así forma dos naturalezas contrarias a las de Cristo y los suyos, así conforman un anticristo.

 El Espíritu del Señor está sobre los que lo adoran en espíritu y Verdad, quienes lo obedecen-siguen colaborando en Que Se Haga-Reine-Triunfe Su Voluntad, y es así como Vuelve Cristo, en esa revelación en la que esta dándose-donándose a las almas que se abren a Él en la oración queriéndolo obedecer-seguir.

 La Vuelta del Señor es su triunfo y esto es cuando vuelve a Revelarse después que toda revelación fue apagada, combatida, sofocada.

 El alma que busca su Voluntad, que hace oración discerniéndola, está colaborando en Su Vuelta-Venida-Triunfo, y así hace retroceder a las tinieblas, vence a todos los enemigos espirituales, participa en la Victoria del Señor.

 Cuando el anticristo asciende, es hora de buscar al Señor, la Vuelta, el regreso de Cristo, es el momento de que inicie su Revelación derrotando al anticristo y a todos los enemigos espirituales.

 Sube el adversario del abismo para arrastrar a las almas a la perdición.

 Se alza el adversario fingiéndose salvador, convirtiéndose en anticristo.

 Viene a defender el orgullo, a endurecer los corazones, a volverlos obstinados, caprichosos, tercos, sumamente perversos y desgraciados, orgullosos ególatras miserables.

 Peleando no se le va a ganar, queriéndose imponer solo lleva a la ruina, provoca la autodestrucción y en esto es que guía, comanda el adversario, el anticristo finge salvar-defender el orgullo y poder concretar la propia voluntad, pero solo lleva a la ruina irremediable. Hay que perder para ganar cuando ganar es perder, perderse en tinieblas-muerte eterna.

 La manera de derrotarlo es muriendo a sí mismo, renunciando a la propia voluntad, aprendiendo a perder, dejando que el orgullo sea totalmente derrotado, arruinado, destruido, aniquilado.

 No hay que defender el orgullo, tiene que caer, morir, perecer, desaparecer, venirse al suelo.

 Hay que aceptar la derrota, postrarse a los pies el Señor, rendirse ante la Santa Cruz y entregarse a la Divina Voluntad, a lo que Él disponga. Considerar que se trata de lo que Él ha permitido no queriéndolo.

 Así morimos místicamente, así muere la humanidad, muere la rebeldía, pierde el adversario el poder que tiene sobre nosotros, la capacidad que ha adquirido para controlarnos, someternos, esclavizarnos y usarnos como títeres estúpidos para satisfacerse él.

 Al morir nuestra humanidad, la voluntad humana, se le da lugar a Dios, Él puede intervenir, prevalecer, reinar, hacerse presente.

 No viene para darnos la victoria humana a la que aspiramos, no viene a fortalecer la voluntad propia, eso lo hace el anticristo, viene a dar muerte definitiva a esa voluntad humana orgullosa, ególatra, caprichosa y rebelde a la Voluntad Divina que es hija y esclava de satanás.

 Nos libera, limpia, purifica y ahí es donde El Señor se establece en el alma, nos da su Espíritu de Hijo de Dios para que seamos hijos de Dios.

 Si empiezan a buscar al Señor, si Buscan la Verdad, Su Revelación, están colaborando y participando en su Venida-Vuelta que es, justamente, esa Revelación de Dios.

 Si no buscan esa Revelación diaria y constante de Dios, si no se dejan guiar por El Señor, continuarán guiándose a sí mismos o dejándose guiar por farsantes, chantas, embusteros, mentirosos, lobos disfrazados de cordero, y consecuentemente, seguirán encaminándose al infierno.

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