martes, 26 de enero de 2016

PARA DESCUBRIR AL ANTICRISTO



PARA DESCUBRIR AL ANTICRISTO


 El anticristo, antes que ninguna otra cosa, debemos considerarlo como un espíritu, su ser o esencia, y luego comprenderemos lo que es.

 Esto se debe a que primero todo es en el ámbito espiritual y luego se refleja en lo terrenal, produce efectos.

 La creación espiritual es el noventa y nueve por cien de la creación y la creación material es el resto. La comparación es el témpano de hielo o iceberg, donde lo que se ve es la mínima parte.

 Es un espíritu de orgullo, amor propio, deseo de adoración, una exaltación de sí mismo. Esto se debe a que es miedo, preocupación por sí, vacío, desolación, ausencia y negación de Dios, rebeldía contra Su Voluntad.

 Anticristo es esa exaltación del ‘yo’ tan generalizada en estos tiempos, es un ser caprichoso, obtuso, inmaduro, centrado en sí mismo que solo ve lo que quiere, que se imagina lo que no quiere, que permanece centrado-encerrado en sí, abismado en su miseria.

 Solo mira lo que quiere y lo quiere en el instante, sí o sí y sea como sea sin importarle nada ni nadie porque su desesperación es satisfacerse, conformar su ego, saciar su ambición, hacer caprichosamente lo que se le antoja demostrando rebeldía, desafiando.

 Se vale por sí mismo siempre porque es rebelde y se siente orgulloso de serlo. Le rinde culto a esta imagen delirante de sí, abominable, corrupta. Está satisfecho de ser repugnante, grosero, vicioso, celebra todo lo que sea esa falsa liberación que es la exageración de vicios, vanidades, inmundicias, corrupciones, abominaciones, caprichos, depravaciones.

 Es un absolutista monárquico, falso rey, rey infernal que se alza para demandar ser adorado, visto, tomado en cuenta y que no le interesa mas que lograr esa satisfacción, conseguir saciedad para su sed infernal de adoración.

 La violencia es su método porque es caprichoso obtuso y ambicioso y no acepta limitaciones a su ego narcisista infernal, se considera habilitado para odiar y aborrecer a quien le pone límites y a quienes no lo satisfacen como lo desea, se le antoja y siente que lo necesita.

 Considerar que por el abismo del ego se alza el delirio orgulloso, surge el súper-yo violento, ambicioso, desesperado por satisfacerse, saciarse, hacerse adorar, servir, obedecer. Se alza movilizado por la furia infernal y decidido a satisfacer sus caprichos, vicios, ambiciones.

 El anticristo es el ‘yo’ manejado, capitaneado, manipulado, alzado y usado por satanás. Esto produce la exaltación del yo-ego de las personas, cada uno lo vive en sí y también del conjunto de personas y ahí tenemos un anticristo mundial.

 Al fortalecerse en la vida personal de cada uno, se hace fuerte y presente en el mundo, se construye un mundo sin Dios y en contra de Él donde lo humano es exaltado y lo divino olvidado, deformado, adulterado y rebajado.

 La exaltación de lo humano es satanismo, es la doctrina infernal, es lo que ha propiciado satanás desde el principio, elegirse a sí mismo, considerarse dios, no aceptar los límites que Dios como Buen Padre dispone para educar a sus hijos.

 Considerar que ‘humanismo’, es el nombre con el que las sectas satánicas han extendido su doctrina en el mundo obrando como su líder que enmascara y disimula sus perversas actividades presentándolas como buenas, necesarias, útiles, oportunas, etc., nunca satanás ofrece su veneno directamente como tal porque solo los dementes y los ambiciosos lo aceptarían.

PERFILANDO AL ANTICRISTO:

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