martes, 19 de enero de 2016

UNA REVOLUCIÓN INFERNAL EN EL MUNDO



UNA REVOLUCIÓN INFERNAL EN EL MUNDO


 Logra adueñarse el adversario de una organización, institución, asociación, etc., infiltrando personas suyas en ésta, porque esas escalan y expresan desde adentro lo que él quiere desde afuera, llevando o arrastrando tal organización, institución, asociación, etc., a sus fines.

 No solo lo hizo en el mundo, sino que lo hizo en las religiones, donde infiltró seminarios y casas de formación del clero diocesano y de órdenes religiosas, transformando todo desde adentro, pues personas orgullosas e inconversas, adoradoras de sí, ambiciosas, apegadas a sus vicios y perversidades, en vez de limpiarse, corregirse, renunciar a sí mismas, lograron imponer sus caprichos y aberraciones como si se tratase de cosas buenas.

 Al efecto recurrieron al mismo cuento que en el mundo, ‘igualdad, libertad y fraternidad’, tres palabras infernales vomitadas por el enemigo por medio de sus adoradores. Notar que dieron origen en el mundo transformándolo a doctrinas económicas, y también las religiones donde van camino a la fraternidad universal.

 Tal sincretismo religioso, la fraternidad universal, es la liquidación y exterminación final de toda religión, donde se vuelven totalmente humanistas y terrenas, incluso hablando hasta el hartazgo de pobreza, pues fingen pobreza material, mas no la tienen, y mucho menos practican la pobreza espiritual como debieran.

 No es casualidad que un jesuita sea una de las cabezas de la iglesia, la penetración masónica ha logrado tener un nuevo papa, el cual sube a los efectos de concretar esa fraternidad universal, esa sumisión completa al nuevo orden mundial.

 Notar que mientras se habla de fraternidad universal, la misma iglesia esta dividida en dos sectas, cada una con su capo-mafia, con su sumo pontífice, que son los dos cuernos de la bestia que surge de la tierra, por un lado la masonería infiltrada y por el otro la masonería propia, ambas pelean por lo mismo porque no son diferentes, solo aspiran al poder mundano, terreno, material, mas se encuentran totalmente ajenas a Dios y aparte de Él.

 Otra vez, Dios queda afuera de su propia iglesia porque lo que se ha construido no es su iglesia, es obra humana, terrena, orgullosa e inútil, perversa, materialista, racionalista, sin-Dios incluso al hablar de Él todo el tiempo.

 Por las dos vertientes se ha infiltrado y colado el adversario en lo que fue la iglesia de Dios. Primero realizó su penetración por medio de la masonería, la que, como digna portadora de la muerte eterna, hija maldita del enemigo infernal, se abrió paso con el dinero, moviendo a hacer carrera a sus miembros dentro de la institución.

 Después, por medio de estos, realizó una reforma interna imponiendo el nefasto concilio vaticano ii, anulando toda espiritualidad fingiendo que era para modernizar, imponiendo las tres palabras infernales, libertad, fraternidad e igualdad.

 La infiltración satánico-masónica, provocó como reacción la formación de la ‘masonería eclesiástica’, como la llama María Virgen, en sus locuciones al Pbro. Gobbi. Ésta es similar a la otra y solo contraria en apariencia, debido a que es producto del orgullo y de la ambición de poder.

 Si bien son opuestas, como comparten un mismo espíritu, el orgullo, que es el de satanás, en esencia acaban haciendo lo mismo, servir al adversario, y esto quedó probado durante el pontificado del cardenal ratzinger que acabó siendo uno de los mas grandes globalistas, incluso reconocido como tal por marxistas, quienes lo felicitan por sus escritos.

 Para colmo de males, impuso el maldito concilio vaticano-masón ii, como si fuese la salvación, y que no ha venido a ser mas que un ‘salvavidas de plomo’, o una piedra de molino al cuello de la agonizante iglesia.

 Por el combate interno de la masonería infiltrada, encabezada por la orden reformada jesuita, dado que no es la que fundó San Ignacio de Loyola, renunció a su cargo, pero, como un general retirado que no es degradado a coronel o coronel mayor, sino que continúa siendo general, éste sigue siendo papa.

 El electo jesuita masón, también es papa, así es que, como en la Primera Venida del Señor, hay dos sumos pontífices, antes anás y caifás, hoy ratzinger y bergoglio, de manera que ambas sectas tienen su cabeza y la bestia tiene dos cuernos, mientras que satanás sigue cómodamente instalado en ‘la cátedra de San Pedro donde puso su trono, el de su impiedad, para que, herido el pastor, se dispersaren las ovejas’, según reza la oración a San Miguel en el rito antiguo del Exorcismo, el del papa León XIII.

 Visto así, la iglesia-institución, esta encerrada, ahogada y anulada por una lucha de poder y por poder, pero, como siempre, hay que mirar mas allá y ver que ocurre lo mismo que en cualquier lado, que en cualquier alma, habiendo dejado a Dios aparte, solo queda lugar para la guerra, el conflicto, dado que el orgullo, el miedo, la preocupación por sí y la ambición, se encuentran en todas las partes que se estrellan unas contra otras por miedo y desconfianza, por ambición y corrupción, etc., en definitiva, porque no hay Dios Que Es Orden.

 Siempre hay que considerar que la primera realidad es espiritual, luego, lo material viene a ser expresión de lo que ocurre espiritualmente, por ello, si vemos tales movimientos y guerra por el poder y para el control de una institución arruinándola en el camino, debemos observar lo que ocurre mas allá del velo material, en el combate espiritual.

 Siempre el adversario puede utilizar a un alma rebelde, orgullosa, viciosa, ambiciosa, porque él se encuentra en ella, y es él el que impone desde adentro el deseo y la voluntad de aceptar lo que quiere imponerle desde afuera, usándola, moviéndola, disponiendo de ella a su gusto.

 Eso mismo es lo que hizo y hace con instituciones usando a personas, éstas penetran y expresan la voluntad de esas organizaciones en favor del adversario, o mejor dicho, expresan su voluntad como si fuese la de la institución de la que se han apropiado, en la que han triunfado y de la que se han adueñado.

 Eso es lo que ocurre en naciones, notar lo que ha ocurrido con la supuesta ‘primavera árabe’, los verdaderos terroristas internacionales apoyan a los rebeldes, los organizan, financian, arman, entrenan y los mandan a pelear sus guerras, y cuando están por perder, bombardean en su apoyo, luego éstos triunfan y son reconocidos desde afuera como autoridad legítima cuando son subversivos, insurrectos, guerrilleros, traidores, pero así las naciones quedan sometidas al nuevo orden y sus riquezas saqueadas por los capitalistas mundiales dueños del mundo, desesperados por los negocios que hacen con la guerra, con la reconstrucción, el tráfico de armas, drogas, personas, órganos, y luego por el botín de guerra.

 Espiritualmente el botín de guerra para el adversario es la vida de las almas, por ello hizo esta ‘revolución mundial’ e instauró su dictadura espiritual que es el nuevo orden mundial, para hacerse adorar por todos directa o indirectamente, y en eso succionar la vida, quitar vitalidad a las almas inoculándoles el vacío, postrándolas en la muerte eterna, volviéndolas débiles, miedosas, preocupadas y sin voluntad de vivir o de ser verdaderamente libres.

 Como dijo G. Orwell, ‘no se impone una dictadura para defender una revolución, es al revés, se hace una revolución para imponer una dictadura’, y tal revolución espiritual consiste en rebelar a todas las almas contra Dios, hacer que no se busque su Voluntad y que incluso las almas lleguen a creer que aman a Dios cuando están adorando en espíritu al adversario, donde consigue su engaño total, la victoria total porque así no hay ni siquiera voluntad de rebelarse contra Él buscando la Verdad.

 Siempre la cuestión es la misma y en todo ámbito, el adversario tiene cómplices que usa para dominar a otros y es así como se desespera por el poder, por el control, dado que mientras que domina, se halla adherido y succionando vida, quitando vitalidad a las almas.

 En definitiva, el perverso domina almas para que dominen a otras, y es así como nos peleamos entre nosotros siendo marionetas de satanás, y todo es resultado de lo mismo, de dominar a Dios, de no dejarlo libre, de no aceptar Su Voluntad, porque si Dios no es libre, no puede defendernos.

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