miércoles, 24 de febrero de 2016

LAS RELIGIONES Y “1984” DE G. ORWELL



LAS RELIGIONES Y “1984” DE G. ORWELL


LO QUE SUCEDE EN LAS RELIGIONES NO DIFIERE DE LO DESCRIPTO POR G. ORWELL EN SU NOVELA DISTÓPICA “1984”:


 Los fieles son esclavos mentales que temen por sí y practican autodisciplina, se esfuerzan en cumplir hasta las mas mínimas prescripciones pretendiendo evitar cometer el “Crimental”.

 Las autoridades son como el “Partido interior” que se ocupa de mantener el orden, hacer imperar la voluntad del “Gran hermano”, y que se permiten ciertos privilegios, como los cerdos de “Rebelión en la granja”.

 Los fieles mas comprometidos pertenecen al “Partido exterior”, férreamente controlado, de estricta observancia, ciegos que creen la mentira, que se comieron “El relato” y defienden a sus opresores padeciendo un síndrome de estocolmo.

 Los fieles mas distantes, sin mucha participación, de participación ocasional, son como los que vivían en la periferia con cierta libertad, aquello a los que “Se les permitía pensar simplemente porque no piensan”.

 El “Gran hermano” del que procede todo bien y fuente de todo, es la imagen falsa de Dios que venden las religiones, alguien que no pueden probar que exista o no, que no se sabe ni si tuvo origen o cual fue, que nunca muere y cuya voluntad es ley.

 También es presentado como inútil, inerte, incapaz, los miembros del partido interior hacen todo por él manteniendo su imagen y no haciendo otra cosa mas que perpetuar el negocio de la religión.

 Los del partido interior se comportan como accionistas, determinan lo que conviene para continuar haciendo funcionar la farsa, extender el negocio, imponer el orden, perpetuar el imperio-dominio del gran hermano.

 Los del partido exterior son los que ejecutan como esclavos las directivas del partido interior, adorando al gran hermano, haciendo todo con temor y esforzándose en convencerse de que por cumplir están salvados, incurriendo en lo que el autor llama “Doblepensar”.

 Existe dentro de las religiones una disidencia, un supuesto opositor, un enemigo interno que es la fuente de todo mal, a quien culpan-responsabilizan de toda desgracia, un “Goldstein” y su camarilla de traidores que conforma una secta.

 Dicha disidencia es en apariencia oposición, pero es un invento del mismo partido para controlar a quienes quieren oponerse cuando se dan cuenta de la Verdad.

 Verdaderamente realizan lavado de cerebros y control mental como lo describe el libro para mantener a sus miembros-fieles-esclavos sujetos, encadenados, ellos mismos quieren ser esclavos y ni piensan en rebelarse, defenderse, salir, porque traicionarían a Dios en su pensamiento, en su cerebro lavado.



Dr. Jorge Benjamín Lojo.

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