MENSAJE DE JESÚS, EL SEÑOR (17 Abr 16), y explicación



MENSAJE DE JESÚS, EL SEÑOR (17 Abr 16), y explicación


“Dadme libertad y volveré pronto”.

“No atéis mis manos”.

“Dejad libremente obrar a mi Voluntad y veréis el milagro”.

“No apaguéis la Revelación, no os opongáis a Mí”.


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EXPLICACIÓN DEL MENSAJE:


1.- “Dadme libertad y volveré pronto”:


 Impide la Venida del Señor el delirio de orgullo, esa miserable y egoísta dedicación a nosotros mismos.

 Nos encerramos en la mentira-delirio de la autosuficiencia infernal y defendemos esta fantasía abominable infernal.

 Somos estúpidamente caprichoso, asquerosamente tercos, nos obsesionamos con prevalecer, reinar, imperar, pero no sabemos ni lo que queremos, es clara inmadurez, y aunque hayan pasado los años, es evidente que no hemos crecido, ni moral ni espiritualmente, solo tenemos delirios.

 Esos delirios de orgullo se derrumban, vienen abajo, chocan contra la realidad, se estrellan contra lo inevitable e irremediable.

 Ahí es donde debemos darle libertad al Señor, dejarlo Ser y Hacer, aceptar su Voluntad porque ahí es donde ya está Viniendo-Volviendo a nuestra Vida, Él Es la Verdad.

 La libertad que nos pide es la que le damos cuando admitimos que lo necesitamos, cuando lo buscamos en la oración y estamos dispuestos a escucharlo con la intención de seguirlo-obedecerlo colaborando en lo que nos pide para Que Se Haga-reine-Triunfe Su Voluntad en nuestra vida.


2.-  “No atéis mis manos:


 Atamos las manos del Señor cuando nos dedicamos a hacer la voluntad propia, cuando nos empeñamos en satisfacer el ego, o sea, cuando vivimos por y para nosotros mismos.

 Notar el engaño, somos hipócritas, hablamos sobre Dios, pero no lo buscamos, no le prestamos atención, no lo escuchamos, no le dedicamos la debida atención.

 Lo primero, esencial, normal  natural es buscarlo, escucharlo, discernir su Voz, “Mis ovejas me conocen y escuchan mi Voz”. Si no escuchamos su Voz no somos ovejas suyas por mas que digamos y hasta creamos que sí.

 Notar que quienes mas lejos de Él están son quienes mas se esfuerzan en demostrar que son ovejas suyas viviendo por y para las apariencias, enredados en las vanidades y entregados al mundo.

 Esto significa que sobreabundan los hipócritas.

 Debemos dejar de querer dominar, vencer y manipular la Señor, tenemos que aceptar la Verdad sumamente evidente expuesta en la realidad, revelada en los hechos si no lo hemos querido escuchar hasta ahora claramente como es debido.

 En definitiva, las almas se hallan vanidosa, inútil y perversamente dedicadas a sí mismas, o lo que es lo mismo, empeñadas en corromperse, arruinarse, perderse.


3.-  “Dejad libremente obrar a mi Voluntad y veréis el milagro”:


 El Milagro Es Dios mismo, Es Él Vivo y Presente, reinando, imperando, haciendo Su Voluntad en nuestra vida y en el mundo.

 Milagro ya es que dejemos de pensar miserablemente en nosotros mismos, que abandonando la egolatría narcisista infernal, las vanidades, vicios, caprichos, corrupciones, ambiciones, etc.

 Milagro es salir de sí mismo, dedicarse a Dios, consagrarse a Él, dejar de pensar en sí mismo y obedecerlo-seguirlo a Él colaborando en Que Se Haga-reine-Triunfe Su Voluntad en nuestra vida.

 El milagro es su Vida-Presencia en nuestra vida, es su reinado en nuestra casa-vida-corazón, es su Voluntad haciéndose en nuestra vida, reinando.


4.-  “No apaguéis la Revelación, no os opongáis a Mí”:


 Las almas apagan la Revelación, la impiden, prescinden de ella y se convencen de que es imposible. Se sientan en esta mentira, se consideran dueñas de su vida y se dedican a corromperse-arruinarse. Y para colmo, se empeñan en no ver la realidad, se esfuerzan en creer la mentira de que su ida-existencia es feliz e inmejorable.

 Son miserables se autodestruyen engañose a ver la realidad, se imponen la mentira.

 La verdad es que son unas pusilánimes enfermizas infernales, débiles postradas en su debilidad repugnante no quieren ver como se han corrompido.

 Tienen miedo, se preocupan por sí, quieren creer que se evaden de lo que temen y se hunden en el abismo de su debilidad volviéndose pusilánimes.

 Cobardes hacen lo que quieren que es dedicarse a sí mismas y acaban haciendo lo que no quiere porque se esclavizan del miedo, se ahogan en la preocupación por sí.

 No solo son esclavas de demonios y permanecen en tinieblas sino que se encuentran plenamente satisfechas de ello, entonces, son estúpidas por elección propia, cultivan la estulticia y hacen gala de su enajenación.

 Han perdido la cordura, extraviaron el rumbo, se apartaron de la realidad al punto de perder el contacto con ella de manera irreversible, son prisioneras de su fantasía.

 En las tinieblas en las que yacen se deforman a imagen y se semejanza de los mismos demonios con los que se revuelcan perdiendo incluso los rasgos de humanidad.

 Ya casi ni almas parecen y cuando llegan las consecuencias de sus abominables deformaciones infernales, como nenes caprichosos buscan culpables, a quienes responsabilizar por las mismas desgracias que se han provocado.

 Se están oponiendo a Dios, a su Voluntad, y los efectos se hallan a la vista, es su clara descomposición, es abominable autodestrucción y la horrenda semejanza-similitud que alcanzan con los demonios.

 Dios no las está castigando, solas se arruinan al chocar con la realidad, al hundirse en sí y querer construir una fantasía consumiéndose cual estrellas fugaces para brillar en el mundo buscando saciedad para su ego, aceptación y reconocimiento.

 No han realizado el trabajo interior, no se han purificado, siguen trabadas buscando adoración, dedicándose a vanidades y peleando contra Dios.

 Se quedan de estar solas, pero se hunden en el abismo de egolatría, delirios de orgullo y caprichos. Dios las invita a salir de ese sepulcro infernal, les pide que le abran su vida-casa-corazón, que dejen de ser fanáticas religiosas inútiles atadas a lo vanidoso y que se dediquen a ser verdaderamente espirituales.

 Les pide que han el trabajo interior, que lo busquen y lo dejen entrar-pasar, que le permitan hacer sus obras de purificación, liberación, santificación.

 Les pide que dejen de ser vanidosas inútiles dedicadas a su imagen, que dejen de empeñarse de buscar la aceptación de Dios dedicadas a ser fanáticas, les dice que lo acepten a Él, que lo dejen entrar-pasar.

 Dicen tener fe pero no la tienen, quieren vencer a Dios  convencerlo de que lo aman-sirven, pero son unas inútiles ególatras fanáticas religiosas que quieren creer que atan-obligan a Dios o le imponen que las mire-preste atención.

 Salgan de su abismo, levántese de su egolatría, permitan a Dios que obre la resurrección, búsquenlo, recíbanlo, dejen de obstaculizar su Venida-Paso, dejen de dedicarse a sí mismas, a las vanidades, a su imagen-fanatismo.

 Dedicarse a Dios es escucharlo, obedecerlo y darle lo que pide, no hacer lo que a cada uno se le ocurre. Son muchas las almas que dicen servir a Dios y en realidad hacen cualquier cosa y lo presentan como si fuese por Dios.

 Considerar el colmo de la autodestrucción, antes se enseñaba a batallar contra sí mismo, ahora se enseña lo que es propio del satanismo, se enseña  adorarse a sí mismo, y esto en la misma religión.

 Antes se enseñaba a no ser esclavo de la propia bajeza, ahora se enseña a cultivarla, adorarla y defenderla.

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